Vox va camino del órdago en Andalucía. La formación de extrema derecha volvió a utilizar este jueves sus redes sociales para incrementar la presión sobre el PP y Cs, a quienes Santiago Abascal se dirigió en Twitter instándoles a sentarse a negociar sus medidas.

"Si quieren los votos de Vox, tendrán que sentarse con Vox para escuchar el programa electoral que representan nuestros 12 diputados", afirmó. Sin embargo, denunció Abascal, "lejos de cualquier talante negociador", su partido ha recibido en las últimas semanas "insultos, menosprecios y la amenaza permanente de cordones sanitarios".

El líder de Vox criticó que el pacto programático cerrado entre los populares y la formación naranja no admite ni el más mínimo cambio. "Ni una coma", han llegado a decir", por lo que se cuestionó: "¿Qué partido va a votar el programa de otros partidos que le desprecian, y además traicionando a sus votantes? Vox, desde luego, no".

Igualmente, insistió en que su formación pide sustituir la ley andaluza actual contra la violencia de género por otra norma de violencia intrafamiliar, cuestión que, recordó, defendía Cs en 2016. En la misma línea se pronunció el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, que advirtió que ni el PP ni Cs podrán contar con ellos si pretenden "seguir aplicando políticas de izquierda".

Tanto el PP como Cs se mostraron tajantes en lo que a las medidas contra la violencia de género se refiere, ya que ninguna de las dos formaciones está dispuesta a renunciar a este punto del acuerdo. Desde Andalucía, los populares defendieron que su formación está en contra "de todo tipo de violencia" y que la de género "es una lacra", por lo que reclamó "unidad" y que se saque este asunto de la "contienda política".

El presidente del partido, Pablo Casado, pidió a Vox que "no politice" con la violencia de género porque todos deben ir "juntos" para combatir "esta terrible lacra social". Aunque Casado recalcó que tampoco va a aceptar "lecciones" de la izquierda, como el PSOE, que "cenan con terroristas en Nochebuena" o pactan con los independentistas que "quieren destruir España".

También desde la formación naranja consideraron "inaceptable pretender que no se luche con todas las formas posibles contra la violencia machista". E igual de rotundos se mostraron en cuanto a una posible negociación con Vox. "Ningún punto del pacto es negociable", aseveró el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, que avisó al PP de que el acuerdo programático cerrado quedará roto si los populares acaban aceptando cambiar su contenido para atender las demandas de la formación de extrema derecha. "No se va a mover nada", incidió Villegas.

El PP, más abierto a sentarse con Vox

Desde las filas populares, en cambio, se mostraron más abiertos a sentarse con Vox. No en vano, el secretario general del partido, Teodoro García Egea, afirmó que el PP negociará con la fuerza de extrema derecha, "como ha negociado en otras regiones con otros partidos", si bien dejó claro que el cambio en Andalucía pasa por el acuerdo alcanzado con Cs.

Y mientras la polémica por las exigencias de Vox va a en aumento, los equipos del PP y Cs mantuvieron este jueves por la tarde su primera reunión formal para empezar a conformar el nuevo Gobierno de la Junta. El portavoz de la formación naranja, Juan Marín, confió en que la próxima semana, "en cuatro o cinco días", puedan resolver las "discrepancias" que admitió que existen con los populares a la hora de definir la estructura del Ejecutivo, en la que Cs quiere incluir una Consejería de Regeneración, Justicia e Interior.

La idea de Cs pasa por una Presidencia, una vicepresidencia y entre diez y doce consejerías. Además, anunció que entre los futuros miembros del Gobierno es "probable" que haya personas "independientes" que no sean diputados. Y, aunque no ha hecho más que empezar, previó que esta legislatura va a ser "muy difícil".

Díaz se presentará a la investidura

Por otro lado, la presidenta de la Mesa del Parlamento, Marta Bosquet (Cs), ha confirmado, tras la primera reunión del órgano, que los próximos días 9 y 10 de enero realizará la ronda de contactos con los grupos políticos previa a proponer un candidato para la investidura, que se celebrará como tarde el día 16 de este mes, aunque también podría tener lugar el 14 o el 15, según explicó Bosquet. Además del popular Juanma Moreno, el PSOE confirmó que Susana Díaz también se presentará a la investidura ya que "es la que tiene más votos".