Cerdeña
Scoglio di Peppino , en Costa Rei, en la isla italiana de Cerdeña. sardegnaturismo

Viajar a Italia también puede ser viajar a una isla. En ese caso, estamos acercándonos a Cerdeña. La isla italiana, marcada por la variedad gastronómica y la riqueza histórica, sorprende por su gran heterogeneidad.

Pero Cerdeña sigue siendo una gran desconocida. Aprovechando que la isla acaba de lanzar sus perfiles oficiales en español en Instagram y Facebook, vamos a recorrerla para poner luz sobre sus múltiples atractivos, su realidad cultural e histórica: puro Mediterráneo.
 
Más allá de las costas paradisíacas y las playas de ensueño, el interior del territorio sardo es ideal para los amantes de la naturaleza y el turismo activo: más del 10% de las zonas verdes de toda Italia se concentran en esta isla. Además, en sus casi 2.000 kilómetros de extensión, también cabe añadir un exuberante patrimonio arqueológico de que dispone la región.

En la localidad sureña de Barumini, por ejemplo, se encuentra una aldea prehistórica fundada por la primera civilización nativa de Cerdeña, los nuraghi. De hecho, la UNESCO declaró el poblado Patrimonio de la Humanidad en 1997, tras considerar que se trata del vestigio mejor conservado de una cultura que, según los historiadores, solamente vivió en la isla.
 
Pero la UNESCO también se fijó en otro paraje más. En este caso, fue la población minera de Montevecchio la que fue merecedora de su atención, debido a su elevado valor geológico, aunque también es de visita obligada el bosque de alcornoques y robles que rodea la zona donde, entre otras especies, habitan ciervos autóctonos. En esta línea, los amantes de la naturaleza también disfrutarán visitando los parques marinos de Tavolara y La Maddalena de la Gallura, así como los espléndidos paisajes de Costa Esmeralda, cerca de Olbia.
 
Pese a que Cerdeña es una sola isla, incluye en su interior hasta cinco regiones distintas, pero perfectamente comunicadas con el continente. El territorio sardo dispone de tres aeropuertos –Aeropuerto de Cagliari-Elmas, Aeropuerto de Olbia-Costa Smeralda y Aeropuerto de Alghero-Fertilia– y cuatro puertos marítimos.
 
Cagliari, la capital sarda, puede presumir de ser una ciudad alegre y con una marcada personalidad mediterránea. Hospitalidad y elegancia se complementan a la perfección. Y es que a la variada oferta gastronómica que brinda una gran cantidad de locales en los que degustar los placeres terrenales del territorio sardo a cualquier hora del día, hay que añadir la plural propuesta cultural de la mano de sus teatros, cines y salas de conciertos.
 
Llegar hasta Cerdeña dede España es fácil. Desde los aeropuerto de Madrid y Barcelona hay vuelos directos semanales hacia Cagliari, así como hacia Olbia, al norte, o a Alghero. Sevilla y Valencia también disponen de vuelos directos a Cagliari, con una duración aproximada de dos horas de trayecto.