Consumo tabaco y alcohol
Consumo tabaco y alcohol EUROPA PRESS

Reducir el consumo de alcohol puede ayudar a dejar de fumar, según han demostrado un equipo de investigadores de la Universidad Estatal de Oregon (Estados Unidos) en un estudio publicado recientemente en la revista Nicotine & Tobacco Research.

Investigaciones anteriores han sugerido que las personas con mayores tasas de metabolismo de la nicotina tienden a fumar más y tienen más dificultades para abandonar este hábito. Ante esto, los expertos han sugerido que disminuir la tasa de metabolismo de la nicotina de una persona, a través de un consumo reducido de alcohol, podría proporcionar una ventaja a la hora de dejar de fumar.

Y es que, casi una de cada cinco personas fuma y consume alcohol, especialmente aquellas que son bebedoras compulsivas. Por ello, el objetivo de los investigadores en el trabajo ha sido conocer mejor cuál es el vínculo entre ambos consumos.

Para ello, estudiaron la proporción del metabolito de la nicotina, un índice del metabolismo de la nicotina, en un grupo de 22 personas que fumaban a diario y que estaban en tratamiento para dejar de beber.

De esta forma, los científicos estadounidenses pudieron comprobar que a medida que los participantes en el estudio reducían el consumo de alcohol, la tasa de metabolitos de nicotina también disminuía.

Aumenta el consumo de tabaco en España y baja el de alcohol

Según la última Encuesta sobre alcohol y drogas en España EDADES (2017-2018), presentada en diciembre, el consumo diario de tabaco ha aumentado más de 3 puntos porcentuales en los dos últimos años. Un 34% de españoles reconoce haber fumado a diario en los últimos 30 días, cifras muy parecidas a 1997. Un 66% de los fumadores, dos de cada tres, se ha planteado dejar de fumar, y un 45% lo ha intentado.

En cuanto al alcohol, el 7,4% de la población encuestada bebe a diario, la cifra más baja desde que se inició la serie histórica. Sigue siendo la droga más consumida, después del tabaco, los hipnosedantes y los analgésicos opioides. Todas las drogas son consumidas más por hombres que por mujeres salvo los hipnosedantes y los analgésicos opioides.