A bocado de entrecot y turrón, bien regado con alcohol, en una sola comida navideña podemos llegar a consumir las calorías de dos días. Para evitar cuentas pendientes con la báscula, los nutricionistas recomiendan evitar los fritos, los foies o los quesos y optar por jamón ibérico, sepia, pulpo o marisco, por ejemplo.

Comer bien no significa renunciar a disfrutar. Podemos optar por el marisco para el aperitivo, por ejemplo. Para el plato principal, pescado. La merluza es una buena opción y lo que menos se encarece en estas fechas. La guarnición puede ser a base de patatas y setas. Y las salsas podemos sustituirlas por caldos.

De postre, un combinado de frutas será la opción más fresca y saludable. Y entre cada uno de los días señalados, un poco de dieta détox: caldo de pollo, lácteos sin grasa, tortilla francesa y algo de fruta. Además, tres días de movimiento o de caminar pueden equivaler a una sesión de spinning. La receta perfecta para rebajar esta Navidad hipercalórica.