Hall del Aeropuerto de El Prat Terminal 1
El hall del aeropuerto de El Prat de la Terminal 1. Europa Press - Archivo

El Consejo de Ministros celebrado este viernes en Barcelona ha aprobado el cambio de nombre del aeropuerto de El Prat, que pasa a llamarse aeropuerto Josep Tarradellas. Según ha indicado la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, este cambio —que ya ha sido comunicado a la Generalitat y a los municipios afectados, además de a la familia de Tarradellas— transmite un mensaje de "concordia, entendimiento, diálogo", así como un "reconocimiento" a quien fue el primer presidente de la Generalitat en democracia.

Tarradellas es un político español que fue presidente de la Generalitat en el exilio desde 1954 hasta 1977, y de la Generalitat de manera provisional hasta 1980. Republicano y catalanista, destacan que Tarradellas defendió la cultura catalana desde un prisma no separatista que no vulnerara los derechos lingüísticos y culturales de los castellanohablantes.

La Generalitat ha hecho público un comunicado en el que dice que espera que sea una información "errónea" y que no salga adelante porque el cambio de nombre no ha sido consensuado. "Nos habían informado y les dijimos que no lo hicieran unilateralmente. Sabemos que han informado a los alcaldes de Barcelona y del Prat", informa Catalunya Ràdio.

"Evidentemente no tenemos nada en contra del presidente Tarradellas, pero esto es una cuestión de formas y de respeto", añaden. "Tenemos comisiones de nomenclaturas que gestionan estos temas, que siempre son delicados y sensibles".

Por eso, sobre si este cambio de nombre ha generado malestar en el Govern catalán, Celaá ha explicado que se ha consultado con los familiares y los ayuntamientos y, por lo tanto, el Gobierno considera que "tiene un nivel de acuerdo más que razonable" para poder ofrecer el cambio de denominación para El Prat.

Puigdemont y Rovira, en contra del cambio de nombre

Una de las primeras reacciones al cambio de nombre llegó vía Twitter del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para quien resulta una "imposición" del Gobierno de España a Cataluña. "La queja por el aeropuerto no era por el nombre. Era y es por la gestión. Les solicitas la gestión y te imponen un cambio de nombre. Les solicitas decidir el futuro y te imponen el 155".

La secretaria general de ERC, Marta Rovira, ha criticado la idea de renombrar el Aeropuerto de Barcelona como Josep Tarradellas y ha reclamado su traspaso a la Generalitat para mejorar la gestión de sus servicios.

"Si no se comienza a debatir y a acordar esto, el cambio de nombre me parece una frivolidad con las problemáticas laborales y de servicio que ha tenido El Prat en los últimos meses", ha dicho desde Suiza en dos tuits, y ha recordado que la Generalitat ha pedido varias veces el traspaso de este aeropuerto.

Ha exigido "responsabilidad, no estética", y ha recriminado que se impulse un cambio de nombre de la infraestructura desde el Ejecutivo central sin que se haya acordado con la Generalitat. "Como secretaria general de ERC que soy en el exilio, y salvando las distancias y la talla política de Tarradellas, no aspiro a que el nombre de los secretarios generales de ERC sirvan para hacer cambios desde la metrópolis", ha añadido.