Javier Busquets, profesor de Esade
Javier Busquets, profesor de Esade JAVIER BUSQUETS

¿Por qué es importante la inversión en innovación?

La inversión en innovación es la apuesta por el futuro. La innovación forma parte de la naturaleza humana, no hay que mirar a nuestro alrededor y revisar la historia sobre como vivía el ser humano en el pasado. Cuando nos referimos a Innovación lo estamos haciendo como una actividad sistemática.

La innovación se suele asociar únicamente al mundo de la tecnología. ¿Es correcto o abarca muchas más áreas económicas?

La innovación en tecnología es clave en nuestro modelo económico. Permite crear nuevos productos (I+D), mejorar la productividad (en forma de procesos), y el acceso más rápido a los mercados. En el ámbito tecnológico también la creación de nuevos mercados. Si lo pensamos, los mercados de telefonía móvil o de “apps” no existían hace treinta años. La tecnología y su difusión permiten crear nuevos mercados e industrias. Sin embargo, la innovación no es sólo tecnológica, no sólo afecta a “técnicas” o modos de hacer, sino a ideas o “modos de mirar” la realidad e incluso a “modos de crear” otras realidades como el arte. La innovación puede expresarse en forma de nuevas instituciones para organizar y coordinar la sociedad. Y finalmente, lo más relevante que puede hacer una sociedad para innovar es invertir en Educación.

¿Por qué debería invertir más España en innovación?

En España el esfuerzo inversor de la administración pública – aunque menor - es similar a otros países de nuestro entorno. La gran asignatura pendiente es la innovación en la empresa. Y esto ante la creciente dependencia de la economía de las plataformas digitales, las apuestas por la Inteligencia Artificial a nivel de Estado (como China, USA, India, Francia, Alemania, UK, Finlandia y Francia, entre otros) y su impacto en el “modelo productivo”.

La primera consideración es en la generación de riqueza, los países que apuestas por en este tipo de proyectos lo hacen en una dinámica público-privada orientada a generar plataformas industriales más competitivas a nivel global. El riesgo de no hacerlo es quedarse descolgado. En segundo lugar está el reparto de las rentas. La renta per cápita de Dinamarca o Finlandia (países muy intensivos en I+D) es el doble que en España.

Lo que hacen estos países es tener un modelo económico basado en la innovación y la tecnología y que tiene la particularidad de exigir mucho esfuerzo inversor en generar valor pero permite la generación de rentas más altas y exportaciones de más valor añadido. La innovación y la tecnología son factores económicos que afectan no sólo a la productividad de las empresas, sino al funcionamiento de los mercados y la globalización. España, como otros países, se juega su futuro.

¿En qué campos o áreas económicas España está mejor en innovación y en cuáles está peor?

En aquellos más dependientes de la tecnología y la innovación tienen grandes oportunidades. Creo que existen grandes oportunidades en sectores históricamente punteros en tecnología a nivel mundial como la banca. Otro campo sin duda es el extraordinario sistema de salud en el España podría liderar procesos de innovación y digitalización a nivel mundial.

Otros sectores como la Energía, el automóvil, la Alta Velocidad o la Defensa son de gran relevancia. En la actualidad uno de los sectores más activos es la alimentación (agricultura de precisión o agricultura vertical) donde España, sin duda, podría jugar un papel extraordinario. En España se están creando muchas nuevas empresas (o start-ups). El reto está en la pequeña y mediana empresa. Deben crearse redes, ecosistemas y “clústers” que permitan la generación y la difusión eficiente. Creo que aquí de nuevo la colaboración público-privada es muy relevante

¿Las empresas deberían contar con un jefe o responsable de innovación?

Sin duda en empresas de producto, existen Dirección de I+D. Cada área funcional debería incorporar innovación de procesos. La innovación en modelos de negocio y estructura depende de la dirección general y los órganos de gobierno corporativos en la empresa.

¿Hay peligro de que en un futuro los robots o los ordenadores sustituyan el trabajo de los seres humanos?

El problema de fondo en esta cuestión es la forma que genera riqueza y empleo. La economía digital tiende a crear estructuras en red. Y las redes – contrariamente a ciertas creencias populares – generan grandes desigualdades en la distribución de las rentas. Además, las empresas en red tienden rápidamente hacia posiciones de monopolio, como Google, Tencent, Facebook o Alibaba. En segundo lugar, la forma de generación de riqueza impacta en la demografía, un tema del que vuelve a hablarse en España. Desde 2009, según diversas fuentes, unos 790.000 españoles se han expatriado a otros países.

En mucho casos esta emigración se ha producido hacia una economías con un peso del I+D mucho mayor, por ejemplo, Alemania y Reino Unido. Sólo a nivel privado, Reino Unido ha incrementado su esfuerzo inversor en I+D desde 2009 a 2015 un 63% y Alemania un 35%. En España, se ha contraído un 6%. Por otro lado no conozco ningún estudio que indique que países con altos niveles de robotización como Alemania o Corea pierdan empleo, lo generan.

El nivel de rentas está directamente correlacionado con la innovación y por supuesto con el nivel de estudios y los perfiles profesionales que estas economías demandan. Los países que atraen talento, son aquellos que apuestan por actividades de futuro. Y esta es una tarea de Estado, no sólo de la Administración Pública. Un proyecto de Estado debe englobar a la Administración y a los tejidos social y empresarial en la generación de riqueza y en su redistribución equitativa.

¿Qué empleos clásicos desaparecerán y cuáles nacerán en la nueva era tecnológica de la automatización?

Cuando se habla de empleo creo que debemos reflexionar sobre dos dimensiones. La primera es pensar en qué medida la automatización puede ser la causa de la pérdida de empleo, o bien la consecuencia. Si creamos empresas con trabajos de bajo nivel y muy repetitivos, es normal que haya máquinas que los sustituyan. Por otro lado, en la actualidad los empleos de muy baja cualificación y los de muy alta cualificación están a salvo. Aquellos “a medio camino” con tareas repetitivas pueden perder parte de sus funciones que haga de forma más efectiva una máquina.

Los empleos que se demandarán más requerirán mayor nivel de creatividad, empatía y “multi-disciplinariedad”. Es muy relevante incorporar conocimientos de tecnología e innovación en todas las carreras universitarias orientadas hacia la empresa. También creo que una sociedad debe generar oportunidades para todo tipo de perfiles. Pero si es cierto que se demandarán niveles de formación adecuados. Y una mayor sintonía entre la industria con la formación superior. Vuelo a insistir, el sistema educativo es la clave, es nuestra apuesta por el futuro.