Reunión sobre las viviendas de Añaza
Reunión sobre las viviendas de Añaza CEDIDA - Archivo

La entidad ha decidido contratar los servicios de intermediación social de Inma Évora, que actualmente forma parte de la Plataforma pro derechos económicos, sociales y culturales de Canarias, para elaborar un censo de los inquilinos de estas viviendas, en el que se recojan las condiciones socioeconómicas de cada uno de ellos y la ayuda en materia de vivienda a la que tienen derecho. Además, Évora informará y orientará a los arrendatarios de las prestaciones a las que pueden recurrir en función de su perfil. La prestación de este servicio se prolongará durante cuatro meses.

Évora tiene experiencia como intermediadora en casos de deshaucios, motivo por el cual la Consejería ha decidido contar con su ayuda en este caso. Ha sido portavoz y activista de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca Tenerife desde el año 2011 hasta 2018, desde donde ha promovido cambios en políticas de prevención de los desahucios, protocolos y medidas antidesahucios aprobadas por la mayoría de las instituciones

públicas. Desde la Plataforma Pro derechos económicos, sociales y culturales de Canarias ha diseñado una oficina que da información, asesoramiento e intermediación en materia de vivienda y otros derechos.

El Gobierno de Canarias se encuentra en estos momentos negociando la compra de 358 viviendas ubicadas en el barrio de Añaza, en Santa Cruz de Tenerife, después de que un fondo buitre intentara adquirir estos inmuebles. Estas viviendas son propiedad del Banco Santander desde que la empresa promotora quebrara. La Consejería ha encargado una tasación para iniciar la negociación del precio de compra de estas viviendas, con el objetivo de que pasen a ser propiedad de la Comunidad Autónoma (o de la empresa pública) y que las familias vulnerables puedan permanecer en ellas sin riesgo.

Además, el Ejecutivo regional ha alcanzado un acuerdo con la entidad financiera para que en el caso de Añaza el interlocutor no sea la filial inmobiliaria Altamira, que gestionaba estos inmuebles en los que viven 358 familias, sino el propio Banco. Este acuerdo evita que la empresa gestione estos inmuebles igual que el resto de sus activos y que envíe notificaciones informando de que no se renueva el alquiler, lo que había generado intranquilidad entre los vecinos.

El Gobierno, además, se ha comprometido con la Consejería a paralizar todos los procesos de desahucios mientras se prolongue el período de negociación de la venta de estas viviendas. En el caso de Añaza, la Comunidad Autónoma tiene intención de ejercer la opción de compra prioritaria que tiene por ley para adquirir estas viviendas, ya que son de Protección Oficial (VPO) en régimen especial y/o general hasta 2021.

NUEVO PLAN DE VIVIENDA.

Por otro lado, la Consejería está ultimando el nuevo Plan de Vivienda de Canarias 2019/2022 que dará respuesta a las necesidades habitacionales de los ciudadanos de las islas. La nueva hoja de ruta supondrá un antes y un después en materia de vivienda pública tras años sin recursos estatales para atender las carencias en la materia. Entre otros aspectos, el documento plantea ayudas para el fomento del alquiler de colectivos con dificultades añadidas y la construcción o compra de vivienda para incrementar el parque público.

El nuevo Plan de Vivienda ha suscitado ya el interés de 3.768 canarios, que han consultado el anteproyecto a través de la web habilitada por el Gobierno autonómico

para

recoger sugerencias y que han terminado emitiendo 195 aportaciones formales. La Consejería está ahora en fase de análisis y valoración de estas propuestas, todas ellas están centradas en facilitar el acceso a la vivienda de las familias más vulnerables, frenar el encarecimiento del mercado del alquiler y potenciar la rehabilitación de los inmuebles del archipiélago.

Es la primera vez que un plan de vivienda se elabora teniendo en cuenta las demandas directas de los ciudadanos. El proceso participativo ha estado en funcionamiento durante dos meses -julio y agosto- y su objetivo ha sido garantizar que el Archipiélago disponga en breve de una hoja de ruta consensuada y transparente en vivienda tras años de crisis y de recorte de fondos por parte del Gobierno central.

El Plan de Vivienda recoge un total de catorce programas que persiguen el incremento del parque público, la promoción de vivienda de protección oficial (VPO) en arrendamiento, la potenciación de las ayudas al alquiler y los incentivos al mercado del arrendamiento.

No obstante, durante los dos últimos años el Ejecutivo canario ya ha venido trabajando en diferentes líneas en materia de vivienda en colaboración con corporaciones locales e insulares. De esta forma, se han remitido a los 88 ayuntamientos escritos para promover la cesión de suelos municipales para la construcción de nuevas viviendas del parque público y se ha puesto en marcha una bolsa de vivienda en alquiler para atender a las familias más vulnerables. De hecho, en el ámbito de ayudas al alquiler, entre 2017, 2018 y 2019 Canarias va a destinar más de 20 millones de euros, llegando a más de 9.000 familias en situación de vulnerabilidad.