Martina Grossi.
La joven italiana Martina Rossi. Il Corriere della Sera.

Un Tribunal italiano ha dado la vuelta al caso de Martina Rossi, la joven italiana que murió en agosto de 2011 en el hotel de Cala Major de Palma de Mallorca. Al aparecer, se ha encontrado una grabación en la que los principales sospechosos, un excampeón de motociclismo y un empresario, se ponían de acuerdo para dar una versión de los hechos que les eximiera de cualquier responsabilidad y evitar la cárcel. Anteriormente, el Juzgado de Instrucción número 11 de la localidad de Palma de Mallorca archivó el caso al no encontrar indicios de violencia, considerándo la muerte de la joven italiana, un suicidio.

Los padres de Martina Rossi mostraron su disconformidad con la decisión del juez y buscaron justicia en su país de origen: Italia. Allí, un Tribunal de Arezzo (Toscana), ha determinado que los acompañantes de Martina Rossi en el hotel mallorquín, Alessandro Albertoni (excampeón de motociclismo) y Luca Vanneschi (empresario), ambos de 27 años, son culpables de homicidio y violencia sexual grupal en grado de tentativo de la joven italiana, como publica en su edición de hoy Il Corriere della Sera.

Según la información recogida en este diario, Rossi resbaló y cayó cuando intentaba pasar al piso contiguo para escapar de Albertoni y Vanneschi, quienes pretendían violarla.

La defensa de los acusados alegó que la muerte fue un suicidio debido a que Martina Rossi sufría algún tipo de transtorno depresivo. Sin embargo, el audio revelado en el que se ponían de acuerdo para dar la misma versión, ha propiciado que la investigación de la Policía italiana diera un giro de 360º.
En la grabación
, los implicados pactaban señalar que, estando con Martina Rossi en la habitación, ésta se desnudó y se "volvió loca", corriendo hacia el balcón desde el que se tiró.

El juez del Tribunal de Arezzo ha dictado una condena de seis años de cárcel para Alessandro Albertoni y Luca Vanneschi, al considerar que Martina Rossi murió "por huir de la violencia".