La Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos de Salud Mental entregó un manifiesto el martes en Les Corts denunciando el estado de esta atención, y hoy se concentra a las 19.30 en la plaza de Manises. Elisa Tórtola está viviendo este problema en primera persona.

¿Por qué se manifiestan?

Porque la Sanidad está mal aquí, pero la salud mental peor. Nosotros sólo pedimos que existan centros de rehabilitación para atender a estos enfermos y a sus familias, una red de viviendas tuteladas y que haya una residencia en cada barrio para que no se amontonen.

¿No se les atienden bien?

Faltan médicos, camas, enfermeros... En la Comunitat, hay 80 camas en 4 hospitales de agudos para una población de 50.000 personas.

Lo peor para el enfermo mental es el estigma social: no salen, no se casan, no trabajan..."

¿Siguen padeciendo el estigma de la exclusión?

Sí, sobre todo en el trabajo, donde no los aceptan por este estigma. Los enfermos mentales están totalmente abandonados. Por ejemplo, el 50% de los vagabundos de Valencia son enfermos mentales, y están en la calle.

¿En qué se traduce este rechazo en la vida diaria?

En que tienen vergüenza hasta de salir a la calle. Es algo horrible, porque saben perfectamente lo que la gente piensa de ellos. No trabajan, no se casan...

¿Qué le pasó a su hijo?

Tiene 37 años. Tenía novia y una carrera, pero en una noche se le borró todo.

BIO: A sus 69 años, esta valenciana es madre de un enfermo que padece esquizofrenia y trastorno bipolar.