Shakira
Imagen de archivo de la cantante colombiana Shakira, en una calle de Barcelona. EFE

La vida y actividades que la cantante colombiana Shakira ha llevado durante años en Barcelona desmontan la versión que la artista ha dado a Hacienda.

Si en febrero la cantante abonaba más de 20 millones de euros para saldar su deuda, este viernes afirmaba en un comunicado que "ya ha pagado hasta el último euro exigido por la Agencia Tributaria y, por tanto, no debe nada al Estado español".

En concreto, la Fiscalía de Barcelona se querelló ese mismo día contra ella por seis presuntos delitos contra la Hacienda Pública por un supuesto fraude de más de 14,5 millones de euros en IRPF e Impuesto de Patrimonio (IP) a través de 14 sociedades en países como Islas Caimán, Islas Vírgenes Británicas y Panamá.

Sin embargo, Shakira respondió que ya había pagado esa cantidad y que "no tiene sentido" que el ministerio público le reclame una fianza que la querella de la Fiscalía cifra en 19,5 millones de euros.

La acusación de la Fiscalía sostiene que ha defraudado 14,5 millones de euros simulando no residir en España y ocultando su renta a través de un entramado societario con sede en paraísos fiscales de 2012 a 2014.

Sin embargo, la artista asegura que entre 2012 y 2014 "no estuvo más de 183 días en España", pues era "una ciudadana extranjera" y "nunca fue residente fiscal en España hasta 2015", cuando empezó a tributar en este país.

No obstante, según ha publicado el diario ABC, una inspección a la peluquería de la cantante en el centro de Barcelona parece confirmar las visitas frecuentes que Shakira realizaba ese establecimiento durante los años en los que ha asegurado que residía en Bahamas.

La peluquería no ha sido la única que contradice la versión de la colombiana: los viajes a Barcelona de su entrenadora personal, la estadounidense Anna Kaiser, o su presencia en gimnasios como Dir Diagonal o Bonasport también desmontarían sus declaraciones.