Chalecos amarillos
La policía bloquea en los Campos Elíseos a los manifestantes de los chalecos amarillos. EFE

Las protestas de los chalecos amarillos de este sábado, el quinto consecutivo, registró una menor participación y tensiones en algunos puntos conflictivos en París entre manifestantes y las fuerzas del orden.

Aunque la jornada transcurrió en sus primeras horas sin incidentes destacable, la cifra de muertos se ha elevado a siete, según fuentes oficiales. La delegación de Gobierno del Norte indicó que la séptima víctima mortal es un conductor que este viernes chocó en Erquelinnes, municipio fronterizo belga, contra un camión que había sido bloqueado por una barrera de manifestantes en el lado francés.

El accidente se produjo hacia las 18.00 horas y la investigación está en manos de la Justicia belga.

Menos detenidos y menos agentes desplegados

En los Campos Elíseos, epicentro de las manifestaciones en la capital francesa, las fuerzas del orden lanzaron gases lacrimógenos contra un grupo que intentó forzar una barrera policial.

Una situación parecida se dio durante breves instantes en la Plaza de la Ópera cuando las fuerzas del orden comenzaron a desalojar a los manifestantes, pero la situación volvió rápido a la calma.

En total, el Ejecutivo ha desplegado en París 8.000 agentes y 14 vehículos blindados, cifra similar a la de la semana pasada, y 69.000 en toda Francia, 20.000 menos que hace siete días.

La Prefectura de Policía indicó que poco después de las 13.30 horas habían sido detenidas en París 95 personas, de ellas 63 bajo custodia, frente a los 598 arrestos, de los cuales 475 bajo custodia policial, de hace siete días a esa hora.

El Ministerio del Interior añadió que a media jornada hubo 33.500 manifestantes en todo el país y otros 2.200 solo en París, en comparación con los 77.000 y 10.000, respectivamente, de hace siete días.

Otras víctimas de las protestas

Todos los accidentes mortales que se han registrado en el ámbito de este movimiento han tenido lugar en los bloqueos de carreteras.

La primera víctima se produjo el 17 de noviembre, durante el primer sábado de movilización, cerca de Pont-de-Beauvoisin, en el este del país, cuando un manifestante fue arrollado por un conductor víctima del pánico.

Dos días más tarde falleció un motorista tras ser arrollado por una furgoneta y en la madrugada del pasado día 2, en el segundo fin de semana de protestas, un conductor chocó contra un camión en Arles, en el este.

Una mujer de 80 años falleció días después de haber sido herida por una granada lacrimógena en Marsella y el pasado día 10 una veinteañera murió al chocar su coche contra un camión.

La sexta víctima se dio en la madrugada del jueves, cuando un joven de 23 años que participaba en el bloqueo de una carretera cerca de Aviñón (sur) falleció tras haber sido arrollado por un camión.

La última ha fallecido durante las protestas de este fin de semana al chocar con un camión bloqueado por una barrera de manifestantes en el municipio belga de Erquelinnes.