Una juez de Martorell (Barcelona) ha imputado a seis guardias civiles y a un ex inspector jefe del Cuerpo Nacional de Policía (CNP) por su presunta relación con el robo de unos 400 kilos de cocaína en el Puerto de Barcelona en enero de 2005. De hecho, dos de los agentes acusados han ingresado en prisión. Los imputados pudieron haber facilitado el robo de la droga por parte de
delincuentes comunes a cambio de grandes cantidades de dinero, según confirmaron fuentes judiciales.

La juez decretó hace dos semanas el secreto de sumario
Tras tres años de investigaciones y cuando el caso parecía paralizado, una sentencia en Francia y el testimonio de dos arrepentidos hicieron que la juez decretara hace dos semanas el secreto de sumario, que sigue vigente. En los últimos días, la juez ha citado a declarar a varios implicados y hoy declararon los policías. Por lo menos para dos de ellos ha decretado su ingreso en prisión.

Los afectados son un ex inspector jefe de la Unidad de Droga y Crimen Organizado (UDYCO) -que dejó el cuerpo voluntariamente hace más de dos años-, un subteniente de la Guardia Civil de la unidad antidrogas, cuatro agentes de la unidad de la Policía Judicial de la Comandancia de Barcelona y otro destinado al destacamento del Puerto.

Según la Fiscalía Anticorrupción y la juez de Instrucción número 3 de Martorell, los policías informaron a la banda sobre la presencia de un contenedor con 1.000 kilos de cocaína en el Puerto de Barcelona y les explicaron cómo tenían que actuar para no ser detenidos. Tras la venta de la droga en el mercado negro, los agentes cobraban grandes sumas por sus servicios e invirtieron parte de este dinero en operaciones inmobiliarias que ahora están siendo investigadas.