El colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) ha denunciado este miércoles que alrededor del 86% de las fortunas españolas con un patrimonio superior a los 10 millones de euros elude sus obligaciones fiscales al no declarar el Impuesto sobre Patrimonio.

Según los cálculos de Gestha, el 18% de las personas con unos bienes valorados en una horquilla entre medio millón y un millón de euros defrauda actualmente a la Hacienda Pública, mientras que el fraude sube al 45% en patrimonios estimados entre uno y diez millones de euros.

Los focos sospechosos de fraude se centran en el capital mobiliario y los inmuebles
En este sentido, los Técnicos de Hacienda explican que las mayores bolsas de evasión fiscal de las grandes fortunas se centran, principalmente, en aquellas propiedades relacionadas con capital mobiliario e inmuebles, que vienen a representar actualmente el 93% de todos los bienes y derechos declarados. Los bienes vinculados a actividades económicas, los seguros y rentas, así como los vehículos, pieles, joyas y objetos de arte son también "focos sospechosos de fraude", pero de menor cuantía patrimonial.

En la actualidad, tan solo 132 contribuyentes declaran un patrimonio neto superior a los 30 millones de euros, lo que supone unos ingresos para las arcas públicas de casi 42,5 millones, es decir, una media de 322.000 euros por declarante. Alrededor de 2.525 ciudadanos declaran un patrimonio neto total entre 6 y 30 millones de euros, aportando el 10% de la recaudación del Impuesto de Patrimonio.

Ejemplo en Alemania

Gestha considera que la operación iniciada recientemente por la Cancillería alemana contra un millar de "adinerados" sospechosos de haber ocultado al fisco grandes cantidades de dinero transferidas al paraíso fiscal de Liechtenstein es "ejemplarizante" y debe servir "de modelo" a la administración tributaria española para actuar contra los focos principales de economía sumergida en nuestro país.

En concreto, los Técnicos de Hacienda afirman que este "exitoso golpe" contra el fraude fiscal pilotado por los servicios secretos germanos (BND), Hacienda, las fiscalías de delitos fiscales y la policía alemana contrasta con la "tímida colaboración y coordinación" con que la Agencia Tributaria española está dirigiendo la lucha contra el fraude, "muy reacia a compartir bases de datos, personal y actuaciones con las administraciones autonómicas y locales".