Southwest Airlines
Boeing 737-7H4 de la compañía Southwest. JUSTIN LANE / EFE

Un avión de Southwest Airlines, que volaba de Seattle a Dallas, tuvo que realizar una maniobra de viraje bruscamente la noche del pasado domingo, cuando los funcionarios de la aeorilínea se percataron de que habían olvidado descargar un corazón humano que transportaban en la bodega para un transplante, según ha informado hoy la propia aerolínea.

El portavoz de la aerolínea, Dan Landson, ha señalado que al darse cuenta de que no habían descargado "un envío de importancia vital a bordo del avión", que debía estar en un hospital de Seattle, tomaron la decisión de regresar a la ciudad para "asegurarnos de que el envío fuera entregado a su destino dentro del tiempo asignado".

La compañía de vuelos ha detallado que el piloto giró el avión sobre Idaho para llevar el corazón donado a una instalación de procesamiento de órganos en Seattle, donde se suponía que estaban preparando una próxima cirugía.

El órgano vital, transportado en un paquete de refrigeración, fue finalmente entregado de manera segura a su destino, como así ha asegurado Deanna Santana, portavoz de Sierra Donor Services, organización que planeó la donación, al periódico The Sacramento Bee: "LifeNet Health lo recibió ileso para preparar las válvulas para un trasplante". Santana agregó que no había ningún destinatario previsto porque un corazón que se usa para un transplante completo "debe procesarse entre cuatro y seis horas", aunque las válvulas tienen un marco de tiempo de dos días para "su uso después de la extracción".

Según las declaraciones de uno de los pasajeros al periódico Seattle Times, el piloto sorprendió al anunciar que estaban dando la vuelta porque se había dejado a bordo un corazón humano. El pasajero añadió que, tanto a él como a otros pasajeros, les preocupaba cúanto tiempo podía durar el corazón fuera de un cuerpo, pero que al mismo tiempo estaban contentos porque, posiblemente, el desvío era para salvar la vida de alguien.

Por otro lado, las autoridades de Southwest Airlines han explicado hoy que están investigando por qué el corazón no se descargó la primera vez en Seattle.