Pedro Sánchez
Pedro Sánchez (i), habla con el primer ministro esloveno, Marjan Sarec (d), antes de la reunión de líderes de la Unión Europea (UE). EFE/ Olivier Hoslet

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha mantenido este jueves una larga conversación en Bruselas con el primer ministro de Eslovenia, Marjan Sarec, tras la polémica por la visita a este país del presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra.

Torra, quien viajó la pasada semana a Liubliana, la capital de Eslovenia, para pronunciar una conferencia, fue recibido en un encuentro no oficial por el presidente esloveno, Borut Pahor. Esa decisión provocó que el embajador de España en Eslovenia, José Luis de la Peña, pidiera una reunión al Gobierno de este país.

Sánchez y Sarec se han encontrado al inicio de la sesión del Consejo Europeo de Bruselas y en las imágenes se ve a ambos saludarse, conversar después durante largo tiempo con gesto serio y despedirse finalmente sonrientes. Fuentes de Moncloa aseguran a 20minutos que la conversación ha sido "correcta y cordial", que Sarec ha expresado su "apoyo total" a la democracia española y que Sánchez está "satisfecho" del intercambio de opiniones con el lider esloveno.

Sánchez explicará detalles el viernes en rueda de prensa

Aunque es previsible que hayan abordado la situación provocada por la reunión de Torra, no ha trascendido si finalmente ha sido así y en qué términos. Será un asunto sobre el que podrá dar detalles el propio Sánchez en la conferencia de prensa que tiene previsto ofrecer este viernes en Bruselas al término de la cumbre europea.

En su conferencia en Eslovenia, el pasado 6 de diciembre, el presidente de la Generalitat defendió que Cataluña avance hacia la independencia por "la vía eslovena". La propuesta contó con el rechazo incluso de dirigentes independentistas porque el proceso de independencia de Eslovenia culminó en 1991 tras una corta guerra que provocó 62 muertos.

Esas reacciones llevaron este miércoles a Torra a recalcar que el camino hacía la independencia de Cataluña "será siempre cívico, pacífico y democrático", sin desmarcarse de la vía eslovena, pero puntualizando que, para él, ésta acaba en la declaración de independencia en 1991 y no incluye la guerra posterior.