La presentadora Terelu Campos.
La presentadora Terelu Campos. GTRES

Empieza a hacer vida normal. Incluso ya se la ha fotografiado yendo de compras con su madre. Terelu Campos mejora notablemente tras su última intervención quirúrgica.

Tanto, que ya prepara su desembarco en televisión. Pero la presentadora pasará antes por las revistas del corazón donde negocia, al mejor postor, una entrevista en la que quiere explicar, entre otros asuntos, cuán doloroso ha sido el proceso de la doble mastectomía.

Me insisten en que estaría solicitando una retribución económica superior a los cincuenta mil euros. Como única condición, Terelu requiere no ahondar en el papel que ha jugado su madre, María Teresa Campos, y las polémicas que en las últimas horas se han tejido en torno a ella. Quiere protegerla ahora que ha tomado consciencia de que ella y su hermana han provocado un debate innecesario sobre la imagen que proyecta.

Por su parte, Teresa se encuentra en el centro de un escenario hostil en el que no se siente cómoda, tal vez porque su sabida sensibilidad no casa con insinuaciones maledicientes. Alejada forzosamente de la primera línea televisiva, sus inseguridades se habrían agudizado notablemente. Ha perdido el contacto con algunas de sus célebres amistades y ya no suele prodigarse en las tertulias vespertinas con amigas y compañeras con las que abordaba asuntos de toda índole. Su tiempo de ocio lo dedica, en gran parte, a jugar a las cartas y tiene cierta obstinación con la victoria, algo que despierta la simpatía de sus contrincantes.

Porque María Teresa es así. Tras ese carácter rígido o distante que muestra ante los reporteros asfálticos, se esconde una mujer afable, que flaquea ante las incertidumbres e injusticias. En privado insiste en que lo que está ocurriendo con ella y con sus hijas es una afrenta imperdonable. Masculla el nombre de quien les aprieta hasta el ahogo, pero prefiere no repetir errores del pasado.

Si una vez fue readmitida, perdonada y alabada, no habrá más oportunidades. Le recomiendan examen de conciencia, reflexión y contención. Saldrá ganando.