Con el inicio de esta demolición se da cumplimiento a la sentencia de un juzgado contencioso administrativo de Pontevedra, que obliga a desmantelar y cesar la actividad de esta pirotecnia, ubicada en la parroquia de Baldráns.

Antes de las operaciones para el derribo, se procedió a desalojar el material explosivo que aún se guardaba en el interior de las instalaciones, unos 2.800 kilos, que fueron trasladados y destruidos por efectivos del TEDAX y de Intervención de Armas de la Guardia Civil.

Así, este miércoles se ha realizado la retirada del amianto (para lo que el Ayuntamiento ya contaba con informe favorable del Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral) y serán demolidas unas 25 casetas.

El alcalde de Tui, Carlos Vázquez Padín, ha estimado que los trabajos de derribo podrían estar culminados antes de que acabe el año, aunque el juzgado ha ampliado hasta el 15 de enero el plazo para ejecutar la sentencia.

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