Los hermanos Torres en su restaurante de Barcelona
Los hermanos Torres en su restaurante de Barcelona IKER MORÁN

1.800 recetas y unos 800 programas después, Javier y Sergio Torres han decidido poner punto y final a su aventura televisiva en Torres en la Cocina, el espacio que desde hace tres años y medio ha animado a cocinar más y a comer mejor a miles de personas los mediodías de TVE. Hasta finales de febrero, eso sí, podremos seguir viéndoles en pantalla con su toque Torres pero, según nos explican, necesitaban parar, tomar oxígeno y centrarse ahora en su nuevo restaurante, recientemente distinguido con dos Estrellas Michelin.

Precisamente en su restaurante nos reciben, pocas horas después del anuncio y mientras por las redes sociales les siguen llegando muestras de cariño -ni una polémica ni una crítica en más de tres años, señalan con el orgullo del trabajo bien hecho en una televisión pública- para hablar de su paso por la televisión, de la decisión de concluir esta etapa y de los proyectos que vendrán. Y, de paso, para intentar aclarar una pregunta que seguro que muchos se han hecho: ¿por qué nunca han pasado por MasterChef?

Habéis dicho que no descartáis volver más adelante con otros proyectos audiovisuales. ¿Os veis en otra cadena de televisión?
Somos muy de Televisión Española, sentimos los colores como suele decirse. Pero en un futuro nunca se puede decir de esta agua no beberé. Ofertas había y hay, pero ahora necesitábamos parar. Mantener un programa diario durante tres años y medio es muy duro. Ha sido un aprendizaje espectacular: hemos aprendido a comunicar, de producto, de la gente, a estar delante de las cámaras.... Pero no hablemos ya en pasado porque estamos hasta febrero y vamos a darlo todo hasta entonces.

¿Y la decisión de poner punto final es de TVE, vuestra o el típico problema de falta de acuerdo de presupuestos, que pasa mucho en las televisiones?
S
eguramente es mutua, porque todo tiene un momento y dura lo que dura. Nosotros teníamos pensado acabar hace un tiempo, coincidiendo con la apertura del nuevo restaurante Cocina Hermanos Torres y después centrarnos en esto, que es nuestro proyecto de vida.

Nuestro sueño es este y la tele fue un medio también porque queríamos hacer un programa didáctico para que la gente recuperara un poco el placer de cocinar. Hemos conseguido llegar a la gente y no sólo a nivel nacional, también internacional. Nos escribe gente de todo el mundo contándonos que su padre está mal, que es el único programa de cocina en TVE y lo quitan... La verdad es que las muestras de apoyo son muy grandes.

Así que llegados a este punto no tendría mucho sentido ahora mismo dedicar todo el tiempo que dedicamos a la tele y no al proyecto por el que hemos luchado siempre.

¿Es muy difícil compatibilizar el trabajo diario en televisión con llevar un gran restaurante?
Lo hemos conseguido un tiempo, pero la verdad es que es complicado. Ahora, con el restaurante abierto y siempre lleno, la gente te quiere ver y nosotros queremos estar. Cuando tú estás en el día a día y concentras tu energía en el proyecto es cuando realmente sale la magia. Y queremos que esto sea un tres Estrellas o más.

Necesitamos centrarnos y coger oxígeno. Es dar un paso atrás para luego poder dar dos hacia delante con más fuerza y más seguros. Lo hemos hecho varias veces. Lo hicimos con Cocinados, con Dos Cielos... Si hemos sido capaces de crear un restaurante mejor seremos capaces de crear un programa mejor en el futuro. Es como cuando tienes un hijo y no lo ves. No queremos que nos pase eso con nuestro restaurante. Lo queremos cuidar y mimar en sus primeros años de vida. No nos podemos arrepentir dentro de un tiempo de haber luchado mucho para conseguir esto, este restaurante, para luego estar todo el día por ahí. Somos cocineros y aquí es donde tenemos que estar porque mucho de lo que hemos hecho ha sido para conseguir esto, para llegar hasta aquí.

Hemos hecho un gran programa y lo dejamos bien arriba de audiencia y funcionando. Pero desde aquí nos gustaría crear algo nuevo. Puede ser de viajes, siempre que uno de los dos esté aquí, de producto, de investigación, de reto entre nosotros, que eso funciona muy bien y sabemos hacerlo... Pero creo que tenemos que partir más de aquí hacía fuera y no de fuera hacía aquí. Hay que saber parar también, a veces cuesta mucho pero cuando lo haces te das cuenta de que has hecho bien.

¿Os veis en un talent show de cocina?
No. Bueno, si fuera competir entre nosotros sí. Depende de cómo se plantee, si es didáctico, si enseñas a cocinar, si es divertido, das cultura de productor y producto... La cocina tiene que ser divertida pero sin olvidar que el punto principal es ese. No vale todo por la audiencia, tiene que tener un fin, sobre todo en la tele, y el fin tiene que ser divulgativo, educativo, didáctico, sano, saludable, divertido... Porque, si no, estoy seguro de que al final te pasa factura.

Yo recuerdo al principio del principio de Cocinados, el director que había quería que hiciéramos una cosa que era absurda, quería que nos peleáramos, que nos peleáramos de verdad, que hubiera un pique de verdad y nos negamos y dijimos que lo dejábamos. Aquello se arregló, pero tuvimos que plantarnos.

Todo el mundo coincide en que Torres en la Cocina es un programa de servicio público, lo que se espera de una televisión como TVE. Pero ahora nos vamos a quedar huérfanos de programas de cocina mientras otros formatos como MasterChef ahí siguen.
Si se mantienen esos programas es porque tienen audiencia. Realmente nosotros apostamos y apostaremos por cocinar y enseñar a cocinar y por calidad. Nunca hemos estado obligados a hacer nada que no quisiéramos, tampoco hemos tenido que anunciar nada. Lo único que hemos hecho ha sido cocinar y enseñar a la gente.

¿Por qué nunca habéis salido en MasterChef teniendo en cuenta que han pasado por allí todos los cocineros del país y que además vosotros sois compañeros en TVE?
Buena pregunta. La respuesta es muy sencilla: porque no nos han invitado, así que lo suyo sería preguntarle a la productora la razón. Nosotros también nos lo hemos preguntado alguna vez y se lo hemos preguntado a TVE. Suponemos que habrá alguna razón o alguien que no quiere, pero siempre hemos dicho que estaríamos encantados de ir.

La tele tiene mucho tirón. ¿No tenéis miedo de que se note en el restaurante si dejáis de aparecer cada día en pantalla?
Afortunadamente llenamos cada día. Y seguiremos llenando si estamos aquí. Ya llenábamos antes de salir en la tele. Es verdad que es una situación en la que puedes abrir una especie de nuevo mercado, de público que no había pensado en ir a un gastronómico y que se anima a probarlo después de conocerte en la tele.

Y nos cuentan que salen encantados, que no se imaginaban que detrás había tanto trabajo porque igual tenían esa idea del plato pequeño y demás tópicos.

Creemos que no afecterá. Además, si tienes que estar pillado por eso es que no eres bueno en lo tuyo.

Puede sonar absurdo pero ahora mismo dejar la tele para querer estar en tu restaurante es algo bastante inusual entre muchos cocineros.
Pero es que es el sueño de nuestra vida. Es lo que queríamos y realmente yo cuando estoy fuera sufro, no porque vaya a salir mal, porque el equipo afortunadamente es genial y lo hace bien estemos o no estemos, sino simplemente porque queremos estar. Esta mañana estaba aquí a las ocho preparando pescado.