A la primera ministra británica todo parece salirle mal. Si en los últimos días le llueven las críticas en su país por la imposibilidad de llevar adelante a buen puerto una salida del Reino Unido de la Unión Europea, este martes ha tenido otro problema para salir... de su coche oficial.

Theresa May ha llegado en esta jornada a Berlín para conseguir nuevos acuerdos para el brexit que le permitan superar una votación parlamentaria, ayer suspendida y reprogramada para antes del 21 de enero. Pero al salir del automóvil ha sufrido un incidente: la puerta no se abría. Y las redes han estallado en bromas sobre la metáfora que suponen estos díaz de zozobra política para la premier.

"Ni siquiera puede negociar de su propio coche", dice un usuario de Twitter. El resto de los comentarios son igual de irónicos. "Que alguien ayude a nuestro país", dice otro.