El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, viaja este lunes a Marrakech para participar en la cumbre de la ONU sobre Migración, donde defenderá el papel de liderazgo que desea ejercer España para lograr una gestión integral que dé respuesta a un reto que considera prioritario.

Sánchez avalará con su presencia el respaldo de España al Pacto Global por una Migración segura, regular y ordenada que se va a aprobar en Marrakech con la participación de dos tercios de países de la ONU pero con significativas ausencias como las de Estados Unidos, Italia, Austria, Israel o varias naciones centroeuropeas.

Frente al argumento de muchos países de que el pacto que se va a suscribir afecta a su soberanía nacional, el Gobierno recalca que no se trata de un tratado, sino de una declaración de principios, y que los países que la apoyen pueden tener su propia política migratoria en función de sus necesidades.

El Ejecutivo considera que España es uno de los países mejor preparados para afrontar el fenómeno migratorio porque su historia hace que haya sido país de llegada, tránsito, retorno y origen de migrantes.

En su intervención, según fuentes del Gobierno, Sánchez abogará por aumentar la cooperación con los países origen y tránsito de las migraciones, instará a luchar contra las mafias que trafican con seres humanos y pedirá medidas para la integración de los inmigrantes.

Además, destacará la relación existente entre cambio climático, desertificación y migraciones.

En ese contexto, anunciará que en el primer semestre de 2019 Almería organizará una Conferencia Internacional sobre Desertificación, que se celebrará 25 años después de que esta provincia acogiera el primer seminario multinacional sobre este asunto.

La ruta entre Marruecos y España, la más transitada a Europa

Sánchez viene defendiendo una respuesta multilateral a retos globales como el de la migración, y en la reciente cumbre del G20 de Buenos Aires, con apoyo del resto de países de la UE integrantes de este grupo, abanderó las negociaciones para que su declaración final expresara su compromiso para abordar este asunto.

Ese papel de liderazgo es el que, según aseguran fuentes del Gobierno, Sánchez desea seguir jugando en foros multilaterales como el de Marrakech.

Explican que lo que el jefe del Ejecutivo defiende es la necesidad de una gestión integral de la migración fundamentada en la cooperación internacional, el respeto a la soberanía nacional y a los derechos humanos, la protección de las fronteras y el combate de las mafias que trafican con seres humanos.

Son ejes que está defendiendo en la UE al tiempo que demanda más fondos para el país anfitrión de esta cumbre, Marruecos, ya que considera que ejerce un papel vital en la lucha contra los flujos migratorios ilegales.

La ruta entre Marruecos y España ha sido este año la más utilizada por la inmigración ilegal para acceder a Europa, y a territorio español han llegado 52.678 personas de forma irregular, según las últimas estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Con Mohamed VI volverá a verse Sánchez este lunes, ya que el monarca marroquí ofrecerá un almuerzo a los jefes de las delegaciones asistentes a la cumbre.