Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Daniel Pérez / EFE

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha pasado seis meses recibiendo en la Moncloa a los presidentes autonómicos, a los que ha prometido alta velocidad, miles de kilómetros de carreteras o vivienda social. Hasta un helicóptero a Ceuta y dar marcha atrás al cementerio nuclear que se construye en Cuenca.

Los presidentes de las ciudades autónomas cerraron la semana pasada una ronda de contactos por la que, en estricto orden de aprobación de estatutos de autonomía y con una duración de en torno a las dos horas, han desfilado por la Moncloa el catalán Quim Torra con su reinvidicación independentista; la navarra Uxue Barkos, que logró la salida de la Guardia Civil en gestión de tráfico, y el ceutí Juan Vivas, que, al contrario, pidió más agentes.

La tónica general es la satisfacción por unos tête à tête donde ha habido más repaso de proyectos en marcha que de inversiones a futuro. Muchas promesas, como recordó la portavoz Isabel Celaá tras el último Consejo de Ministros, dependen del destino de los Presupuestos que el Gobierno llevará al Congreso en enero. Por el momento, el siguiente paso será la convocatoria de la Conferencia de Presidentes.

Foro político: bilaterales y transferencias

En algunos casos, estas reuniones han servido para reestablecer contacto directo entre el Estado y los Gobiernos autonómicos. Así ha sido con Cataluña, porque de la reunión entre Sánchez y Torra salió celebrar, un mes después, la primera comisión bilateral desde 2011. También se acordó recuperarlas con Alberto Núñez Feijóo en Galicia; con Ximo Puig en Valencia , y con Javier Lambán en Aragón. El presidente también habló de traspasar competencias al País Vasco, Navarra y Castilla y León, con cuyo presidente, Juan Vicente Herrera, Sánchez acordó convocar la comisión para el desarrollo del estatuto de autonomía a principios de 2019.

Obras: trenes y carreteras

Conexiones por tren, de cercanías y alta velocidad, y kilómetros y kilómetros de carreteras son denominador común de las promesas de Sánchez a los presidentes autonómicos. Seis de ellos salieron con planes de AVE para los proximos años. Ya sea en fase de licitación o finalizando, con fondos ya anunciados o no, comprometidos o a cargo de planes que llegan hasta 2021, aseguró mejoras en las cercanías en Madrid, Asturias, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Murcia, y Extremadura en larga distancia. Casi todos los presidentes autonómicos salieron de la Moncloa con nuevos tramos de carreteras en cartera, y Murcia, Baleares y Ceuta, también con mejoras en aeropuertos. Asimismo, la construcción de juzgados en Madrid y de una nueva sede de la Agencia Tributaria en Murcia.

Hospitales y dependencia

Las ayudas sociales de todo tipo han tenido un peso especial en las promesas de Sánchez a los presidentes autonómicos, con compromisos para aumentar la dotación de Dependencia, que en los Presupuestos para 2019 crecerá, si se aprueban, en 830 millones. También correrá de su cuenta el plan de empleo prometido a la andaluza Susana Díaz. Sánchez aseguró a Ceuta y Melilla que tendrá 9 millones de los Presupuestos de 2019 para que la Universidad de Granada facilite estudios en las ciudades autónomas. También, cinco millones por los efectos del terremoto de Lorca y ayudas para los incendios de Galicia.
Con Cantabria se comprometió a reformar el hospital de Valdecilla por 100 millones y, de forma más laxa, a aumentar la plantilla de médicos en Castilla y León. Castilla-La Mancha salió con 57 millones para política de vivienda; Castilla y León, por valor de 38 millones entre 2018 y 2019, y por 1,4 millones Ceuta.

Industria: minas e inversiones

Sánchez prometió ayudas para las cuencas mineras de Asturias y Aragón y se comprometió a buscar inversores para la factoría de Vestas en León. Con Castilla-La Mancha, a promocionar suelo industrial, y en Extremadura, a impulsar la plataforma logística de Badajoz así como a estudiar el cierre futuro de la central nuclear de Almaraz.

Cultura y eventos: del ocio a lo trágico

Sánchez comprometió la colaboración del Gobierno con eventos culturales en casi todas las comunidades: el Año Xacobeo de 2021, el aniversario de los 1.300 años del Reino de Asturias, el desarrollo de la Fundación Comillas, el Instituto Valenciano de Arte Moderno, para que el aeropuerto de Lanzarote cambie su nombre a César Manrique o la cesión del pabellón de España de la Expo de Agua para la iniciativa Ebro 2030. Más desagradable fue el encontronazo con Torra, que rechazaba que el rey participara en el aniversario del atentado de la Rambla, una exigencia fuera de cuestión para Sánchez.

Demandas desatendidas

Los presidentes autonómicos salieron de la Moncloa con promesas de millones y proyectos bajo el brazo, pero también con reivindicaciones sin respuesta. La más clamorosa, la consulta independentista que le planteó Torra, pero también el traspaso de la gestión de la Seguridad Social al Gobierno vasco, de la AP-9 a la Xunta o el 'cheque británico' de 500 millones que pidió Madrid por exceso de aportaciones al Estado. Castilla-La Mancha le pidió el fin del trasvase Tajo-Segura y Murcia, que lo mantenga. Sánchez solo se comprometió a aumentar la cantidad de agua desalada.