Las aguas regeneradas se pueden volver a utilizar en las explotaciones agrícolas del Baix Llobregat.
Las aguas regeneradas se pueden volver a utilizar en las explotaciones agrícolas del Baix Llobregat. JUAN PEDRO CHUET

El área metropolitana de Barcelona se nutre de agua por medio de acuíferos subterráneos y aguas superficiales (ríos) y desalinizadas. Para promover la reutilización, a mediados de abril se puso en marcha la Estació Regeneradora d'Aigua (ERA) del Prat de Llobregat, que aplica un tratamiento químico más avanzado para que se destine a usos agrícolas e industriales y para evitar la salinización de los acuíferos.

Esta planta está en funcionamiento gracias a un acuerdo entre el Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) y la Agència Catalana de l'Aigua (ACA), que permitió que este organismo financie su actividad con hasta 4,5 millones de euros.

Tres escenarios posibles

Las aguas ya tratadas por el EDAR (Estació de Depuració d'Aigües Residuals) son captadas por esta planta, y tras someterse a una serie de tratamientos físico-químicos, de filtración y desinfección UV, pueden tener tres destinos: en un escenario de normalidad se inyectan en el acuífero en la Vall Baixa del Llobregat para que funcionen como una barrera contra la intrusión salina.

En situación de prealerta o alerta hídrica, cuando las reservas se encuentran entre un 70% y un 35%, además de inyectarse, las aguas tratadas pueden bombearse seis kilómetros río arriba, hasta la planta de captación de Sant Joan Despí, para aumentar el caudal del río y que sean reutilizadas en usos agrícolas, ambientales o municipales (para regadíos de parques o limpieza de calles).

En el tercer caso, si las reservas están entre un 25% y un 20%, las aguas tratadas vuelven al río Llobregat a la altura de Molins de Rei, para que haya más caudal en el río para ser captado y potabilizado, en lugar de acabar en el Mediterráneo.

Además de una gestión sostenible del agua y de promover la economía circular, el objetivo "es que el área metropolitana tenga una menor dependencia de otras cuencas", por ejemplo, de la aportación de aguas del río Ter, señala Eloi Badia, vicepresidente de Medi Ambient del AMB, un escenario que puede ser cada vez más común ante el cambio climático.

Equipo de expertos

El acuerdo entre el AMB y la ACA contempla la creación de un equipo de 12 expertos, que diseñarán la hoja de ruta para el funcionamiento de la planta del Prat y  analizarán si es factible que la aportación de agua en el tramo final del Llobregat sea continua y no solo en casos excepcionales antes de una sequía.

Por lo pronto, este comité tendrá en cuenta los resultados de las pruebas analíticas que se están realizando, y en el primer trimestre de 2019 determinará si esta opción es posible, explica Eloi Badia, vicepresidente de Medi Ambient i Ecologia del AMB.

Con la estrategia de dar protagonismo al agua regenerada, el AMB sigue la tesis de que hay que valorar el agua por su calidad y no por su origen.

Descenso de tarifas

Entre 2005 y 2015 la tarifa de agua potable experimentó subidas continuas, pero gracias a las revisiones del AMB de los últimos dos años, se consiguió que la ciudadanía ahorrase aproximadamente 13 millones de euros gracias a dos revisiones que disminuyeron el precio de este servicio en un 4%.

El AMB propondrá frenar el aumento del 4,1% de la tarifa del agua que propuso Aigües de Barcelona, Empresa Metropolitana del Cicle Integral de l'Aigua (ABEMCIA).

El organismo detectó que la empresa consiguió ingresos de 328 millones de euros, 31 millones más de los que se había calculado al principio.

Por eso también se analizarán el canon que cobra AGBAR, los gastos de publicidad y los beneficios de la empresa.

La importancia de reutilizar el agua

Cuatro plantas de la región metropolitana permiten reutilizar las aguas para usos agrícolas, industriales o para mantener el nivel de los acuíferos.

1. La metrópolis cuenta con cuatro estaciones de regeneración de agua (ERA): El Prat, Sant Feliu de Llobregat, Montcada i Reixac i Gavà y Viladecans.

2. Durante 2017, estas plantas consiguieron la reutilización de casi 5,3 millones de metros cúbicos de agua.

3. Las estaciones tienen un método de reutilización indirecta y directa. En el primero, el agua depurada vuelve al medio natural para que pueda captarse y destinarse a otros usos.

4. En el segundo caso, tras la depuración se regenera y se vuelca en el acuífero o en el curso superior del río.

5. En El Prat, el tratamiento básico del agua depurada consiste en una regeneración básica, y se destina al mantenimiento de los ríos y áreas húmedas, como zonas verdes, limpieza urbana y usos industriales.

6. En el proceso de regeneración avanzada, tras los pasos de ultra filtración y osmosis inversa, el agua se destina a hacer de barrera contra la intrusión salina.

7. Otra alternativa es que después de un proceso de electro diálisis reversible se destine a la red agrícola.

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