Vídeo: ZOOMIN.TV

He Jiankui, el científico chino que la semana pasada causaba una importante conmoción en el mundo científico al anunciar el experimento de edición genética que había completado con el nacimiento de dos bebés "modificados", se encuentra en paradero desconocido desde hace una semana; la última vez que se le vió en público fue, precisamente, en la intervención en la Segunda Cumbre Internacional sobre Edición del Genoma Humano en Hong Kong, en la que defendía su experimento.

Así lo anunciaba el South China Morning Post, que sin embargo advierte de que, contrariamente a las "informaciones", la Universidad de Ciencia y Tecnología del Sur (institución a la que pertenecía el científico) desmiente que el médico se encuentre bajo arresto domiciliario por sus controvertidos experimentos.

"Ahora mismo la única información fiable es la de los canales oficiales", señala una portavoz de la institución sobre dichos rumores, refiriéndose a los propios canales de la universidad.

Se rumorea también que el presidente de dicha institución, con sede en la ciudad china de Shenzhen, escoltó a Jiankui hasta su casa a la salida de la cumbre de Hong Kong; algo que la universidad también ha desmentido.

La sospecha de su arresto parte de la casi unánime condena que han recibido sus experimentos por parte no sólo de la opinión internacional y de la comunidad científica, sino también de las propias autoridades chinas, que poco después del anuncio pedían suspender todos los programas experimentales en que trabajaba Jiankui y anunciaban un castigo para todos aquellos involucrados en el caso de las niñas "editadas".

Xu Nanping, viceministro chino de Ciencia y Tecnología, afirmaba que "China prohíbe todo uso reproductivo de la edición del genoma en hembriones humanos", por lo que "el experimento viola las leyes y regulaciones chinas".

¿Investigación por cuenta propia?

Pese a que sean los canales de la universidad los que emiten la información "oficial" respecto a la desaparición, hacía tiempo que el controvertido científico (que ha recibido el apelativo de "El Frankenstein Chino") no trabajaba para la institución, y de hecho toda la investigación tuvo lugar al margen de la universidad.

En cambio, se cree que el experimento ha sido financiado con fondos procedentes de las dos startups en las que Jiankui tiene participaciones mayoritarias y dirige, cuyo capital asciende bastante por encima de los 40 millones de dólares en conjunto. Detrás de ellas (Shenzhen Direct Genomics Biotechnology y Shenzhen Vienomics Biotech) se encuentran poderosos fondos de inversión chinos.

En este sentido, el organizador de la ya mencionada Segunda Cumbre Internacional sobre Edición del Genoma Humano, el ganador del Premio Nobel de Medicina David Baltimore, ha criticado la "falta de transparencia del experimento" del cual "sólo se ha tenido noticia una vez había sucedido y los niños habían nacido", algo aún más grave dado que Jiankui anunciaba en la conferencia la existencia de al menos un segundo embarazo. 

Ante estas acusaciones, el médico sólo supo argumentar que su experimento estaba siendo sometido a revisión por pares para una revista que no nombró, y afirmar con vehemencia que las parejas escogidas habían dado su consentimiento de manera informada.