La Constitución establece que para las elecciones no locales la circunscripción es la provincia (algo criticado por los nacionalistas catalanes), además de Ceuta y Melilla. Y también que el número de diputados asignados a cada una de las 52 circunscripciones dependerá de dos factores: la asignación fija de escaños a cada provincia (dos a cada una), y uno a Ceuta y a Melilla. Por tanto, según la variable territorio, se asignan fijos 100 escaños + 2 de Ceuta y Melilla = 102 escaños territoriales. Esta fórmula prima a las provincias menos pobladas y con voto más conservador.

Los 248 escaños restantes hasta los 350 se asignan a las provincias según su población aplicando esta fórmula: se divide la suma de la población de derecho total de las 50 provincias (sin Ceuta y Melilla) entre 248. La cifra resultante es la cuota de reparto. Luego se divide la población de cada provincia por esa cuota y los números enteros que resultan son los diputados adjudicados. Los que quedasen se adjudican uno por uno a las provincias con mayores fracciones decimales. En total, el 29% de los escaños a elegir se basa en la estructura territorial y el 71% depende de la variante poblacional. Con base en este segundo factor, hay provincias que ganan escaños o los pierden de una elección a otra, con indudables repercusiones político/electorales.

En estas elecciones hay cuatro provincias que pierden un escaño (Córdoba, A Coruña, Soria y Vizcaya) y otras cuatro que lo ganan (Alicante, Almería, Murcia y Toledo). Además, al tomarse como base la población de derecho en general (por lo tanto también los extranjeros), ahora reflejan acusadamente la fuerte inmigración registrada en pocos años en las áreas mediterráneas o en Madrid y su periferia. La llegada masiva de extranjeros está dando más diputados a ciertas zonas con detrimento de otras. En estas elecciones se registra un hecho novedoso: los electores sorianos se ven reducidos a elegir dos escaños, los fijos adjudicados por ser una provincia, sin lograr Soria ningún escaño más por su población (93.593 habitantes). Esas modificaciones en el tamaño de ocho circunscripciones se sabe que beneficiarán o harán perder escaños a algunas candidaturas aunque obtuvieran el mismo número de votos que en 2004.