Vino tinto
Una copa de vino tinto. PIXABAY

La India reclama un hueco en el mercado del vino, un objetivo que ya ha alcanzado dentro de sus fronteras impulsado por la producción en los viñedos de Nashik, en el oeste del país, que copa el mercado nacional favorecido por un fuerte proteccionismo y un mayor gusto local por los caldos.

La visita diaria de cientos de turistas en Nashik a las bodegas de Sula, el principal productor en la India, sirve de termómetro sobre cómo el vino ha ido ganando adeptos en este país de 1.200 millones de habitantes, con un mercado potencial, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, de 24 millones, tras descartar a los que no beben por religión o capacidad adquisitiva.

Las bodegas de Sula tienen una cuota de mercado en la India del 65% y exportan a 40 países, de acuerdo con datos de la compañía. "Hace poco recibí un correo electrónico de alguien en Dallas, Texas, que me decía 'Me encanta tu Chenin Blanc. ¿Dónde puedo conseguirlo en Dallas?' Esto sirve para evaluar el tipo de popularidad que estamos alcanzando no sólo en la India, sino también en el exterior", declaró la portavoz de Sula, Disha Thakkar.

El sabor de los caldos indios lo marcan un equilibrio entre lo dulce y lo ácido, algo que se debe sobre todo a las condiciones climatológicas en el oeste de la India, una zona que cuenta con el 75% de la producción del país, con días calurosos y noches más frías. "Los días calurosos son ideales para elevar el azúcar en las uvas y las noches más frías son esenciales para mantener su acidez", explica el enólogo de los Viñedos Sula Rohit Patil.

Marcas indias como Sula, Chandon, Fratelli o York, entre otras, han ido incrementando rápidamente su presencia en la India. El crecimiento del mercado del vino en el país asiático que se ha mantenido en alrededor del 20-25% anual desde 2010, uno de los mayores del mundo, según explica Manoj Jatap, coordinador de la Asociación de Productores de Vino de la India (AIWPA). De acuerdo con Jatap, la tendencia se espera que continúe al mismo ritmo en los próximos años.

Vinos extranjeros, un placer prohibitivo en la India

Los productores locales, ante esta perspectiva, no quieren dejar escapar la oportunidad, tanto en la India como en el extranjero. "El pasado julio superamos la cifra récord del millón de cajas vendidas en 12 meses, la mayor de cualquier bodega en la India. Una caja lleva 12 botellas. En los últimos 7-8 años hemos crecido anualmente a un 20%", subrayó la portavoz de Sula Thakkar. Además, esperan que ese porcentaje aumente, con entre un "25% o 30% para el próximo año, algo descomunal", remarcó la portavoz.

Los altos aranceles juegan también a favor del vino producido en suelo indio. El arancel en la India es del 150%, a lo que se suman impuestos especiales del 4% sobre el valor de la mercancía, por lo que el precio total de la botella importada se eleva hasta el 160%, convirtiendo los vinos extranjeros con mayor tradición, como el francés o el español, en un placer prohibitivo.

Así las bodegas indias no han dejado pasar la oportunidad para abrir sus puertas y educar al consumidor local sobre el placer de degustar el vino, convirtiéndose además en importantes destinos turísticos, con alrededor de 7.000 visitantes a la semana.

Los productores destacan los beneficios para la salud que puede proporcionar un consumo de vino responsable. El enólogo Patil incluso hace un paralelismo entre el té verde y el vino tinto por sus antioxidantes, a lo que se suma su capacidad de incrementar los niveles de hemoglobina en el cuerpo y de reducir el colesterol. "Se dice que un vaso de vino al día mantiene al médico a distancia, pero sólo el vino tinto", concluyó Patil entre risas.