Isabel San Sebastián
La periodista y escritora, Isabel San Sebastián en Madrid. JORGE PARÍS

Isabel San Sebastián (Santiago de Chile, 1959) triunfa en las listas de novelas históricas más vendidas con su última novela La peregrina (Plaza & Janés). En ella, recupera a la protagonista de su célebre La visigoda, para contar en clave de novela de aventuras la primera peregrinación a Santiago de Compostela, la que realizó el rey Alfonso II el Casto en el siglo IX desde Oviedo. Se dice que este viaje es el origen del Camino, y hoy en día se corresponde con el llamado Camino primitivo.

¿Hizo el Camino para documentar esta novela?
Claro. No entero, tengo que reconocerlo, porque me había roto los ligamentos del tobillo derecho meses antes y no podía caminar los 340 kilómetros del Camino primitivo. Hice la mitad y me adentré por sendas mágicas. De hecho, todas las descripciones y sensaciones de Alana, la protagonista, son reales, las que yo experimenté.

Se dice que el Camino cambia a quien lo hace...
Para llegar a ese nivel de transformación hay que hacerlo entero. Es un reto que tengo pendiente. Lo que sí ha cambiado es precisamente esa determinación de hacerlo entero en cuanto tenga los dos pies bien y un poco de tiempo. Sí cambió de buena a todavía mejor la idea que tenía de esa Asturias absolutamente mágica y origen de la nación española.

Utiliza a una mujer para hablar de una época, la Alta Edad Media, que nunca ha destacado por su feminidad...
Es cierto, pero también es cierto que la única peregrinación que tenemos constancia real relatada por una mujer es la de Egeria en el siglo III, anterior al siglo IX de esta novela. No es imposible que una mujer fuera la cronista de esta época. La mujer todavía conservaba algo del poder e influencia que había tenido en estas zonas de Hispania antes de la implantación de la romanidad y el cristianismo. Pongo voz de mujer a esta peregrinación, porque soy mujer y me resulta fácil, pero históricamente no era imposible y Egeria es la prueba.

Muchas autoras están cogiendo la antorcha de liderar la recuperación del papel de las mujeres en la historia, una historia que siempre fue contada por hombres...
Muchas novelistas y algún novelista como Santiago Posteguillo, con su reciente premio Planeta, estamos recuperando  la voz de la mujer prácticamente silenciada. Contaba en el Certamen de Novela Histórica de Úbeda hace unas semanas, donde se celebrar el centenario del sufragio femenino, una anécdota muy desconocida. El sufragio femenino se aprobó en EE UU por un solo voto de diferencia, que fue el de un congresista de Tennessee. Este congresista iba a votar en contra, pero la víspera recibió una carta de su madre en la que le decía que llevaba siguiendo su carrera política y no veía nada digno de reconocimiento, que al día siguiente tenía la oportunidad de cambiar esa situación. Y cambió su voto. La madre ha desaparecido de los libros de Historia que conservan el nombre del congresista. Y esto es así a lo largo de toda la Historia, escrita por manos masculinas, que han eliminado todos estos elementos más profundos y emocionales en favor de las batallas y las guerras. Se ha contado la Historia desde un punto de vista exclusivamente masculino y hay que recuperar el punto de vista femenino porque la Historia no se entiende cuando se mira con un solo ojo. Así que sí, estamos recuperando la Historia de la mujer y la de España, que está sufriendo una agresión inconcebible.

"La historia de España está siendo sometida a un revisionismo que roza lo grotesco"

¿Está peor tratada la historia de la mujer o la de España?
Por ahí se andan. La Historia de España está siendo vapuleada y sometida a un revisionismo que roza lo grotesco. Ahora resulta que desde la izquierda, y cuanto más a la izquierda peor, se está negando todo lo que ha construido esta nación. Y pocos países pueden comparar su historia con la de España: Francia, Reino Unido, Italia, si la identificamos con la antigua Roma. Y no hay más, esas son las naciones que contribuido a la configurado el mundo actual. Y ahora parece que hay que renegar de ello. Nunca existió España, la Reconquista fue una empresa insidiosa, los godos nunca fueron reyes de Hispania... Y al mismo tiempo se reivindica la esencia y naturaleza de unos territorios que nunca ha sido más que territorios de alguna de las coronas españolas. Hay que recuperar una visión más real: no imbuida de la gloria patriótica del franquismo, pero tampoco no como se pretende enfocar ahora. El otro día leía que había historiadores catalanes que querían celebrar el quinto centenario del imperio catalán. Se han vuelto locos.

Y para recuperar todo eso, ¿el camino es la novela?
He escrito novela y ensayo y mi experiencia es que es más útil la primera. Los mensajes que calan a través de los sentimientos lo hacen mucho más hondo que los que usan solo el intelecto. Por otra parte, si algo podemos apartar los novelistas a esta tarea es nuestra capacidad de divulgar, de enamorar, de captar e inculcar un mensaje a través de las emociones. A veces me dicen que los novelistas no tenemos ni idea de esto, que tenemos que dejárselo a los historiadores. Y yo respondo que muchos historiadores no tienen ni idea de comunicar y divulgar. Un historiador con capacidad de divulgar o un periodista con capacidad de indagar históricamente reunen iguales capacidades para escribir, entretener y dejar un poso de conocimiento.

Pero las emociones pueden servir para uno u otro lado...
Sin duda. La historia no está únicamente construida solo sobre hechos comprobados empíricamente. Los mitos, leyendas y tradiciones contribuyen de manera determinante en la construcción del relato histórica de una nación. Y porque eso tenemos que defender no solo la verdad histórica, sino también los mitos y leyendas fundacionales. Más contra quienes fundamentar sus constructos nacionalistas en hechos y mitos falsos. Y esos mitos y leyendas falsas se combaten recurriendo a la capacidad de conservar nuestros mitos y leyendas fundacionales. Ahora dicen que Covadonga nunca existió... ¿por qué este afán de de deshacer lo que durante siglos ha configurado el carácter de la nación española? ¿El walí musulmán se fue porque echaba de menos el sol meridional? ¿El camino de Santiago es únicamente una fantasía? ¿Los millones de peregrinos que lo han hecho durante siglos son todos imbéciles?

En este asunto, ¿las administraciones no tienen responsabilidad?
Mucha, ese empeño ha estado cebado con dinero público en comunidades como Cataluña y País Vasco. Y la administración española no ha hecho nada. El Instituto Cervantes, Cultura, da igual con el PP que con el PSOE, no se ha hecho nada. Se ha abandonado la cultura y la educación a sus manos. Como si el desmembramiento de una nación no tuviera consecuencias terroríficas en todos los ámbitos, económicos, sociales... No han hecho nada y siguen sin hacer nada.

"El Camino Santiago ha sido una fuente de riqueza durante 1.200 años"

El Camino de Santiago, 1.200 años después, ¿qué papel ha jugado en nuestra historia?
Ha sido determinante. Hay pocos hechos o movimientos que hayan sido tan determinantes para la creación de España y Europa como el Camino de Santiago. Ha sido una ruta de integración cultural que no ha dejado de recorrerse en 1.200 años. Ha sido fuente de intercambio cultural y artístico, de riqueza, de progreso en el sentido literal de la palabra... Fue un hallazgo decisivo, que no parece merecer más interés a día de hoy más allá de Galicia. Es la única que parece que quiere mover algo sobre el tema.

Tercera novela alrededor de Alana... ¿Y última?
No lo sé. Nunca sé cuándo va a ser la siguiente. Alana en esta novela ya tiene una edad y ha cumplido un ciclo. Si vuelve a aparecer será en forma de recuerdo, de la huella que ha dejado. Aparecerá. A mí me interesa toda la historia, pero una tiene una vinculación especial con algunas épocas y sucesos.

Simultaneas periodismo y narrativa, ¿y si tuvieras que escoger?
Elegiría la narrativa. Disfruto bastante más escribiendo novela que analizando la política. Y cuanto más decae la política nacional y sus protagonistas, más disfruto remontándome a las épocas fundacionales. Pero también me gusta el periodismo. Contar historias, la de hoy o la del pasado, no deja ser lo mismo. Pero me gusta más cuanto más atractivo es el tiempo, y me parece que este tiempo en el que vivimos no es especialmente atractivo, las cosas como son.

BIO:

Periodista combativa y todoterreno, ha trabajado y colaborado con multitud de medios. En 2007 comenzó a publicar novela con La visigoda y ha seguido hasta hoy, cuando ya cuenta con siete obras de ficción publicadas. La mayoría, y sus novelas más exitosas, se encuadra en el género histórico.