Vertedero de la mancomunidad del sur
Vertedero de la Mancomunidad del Sur. ECOLOGISTAS EN ACCIÓN

No hay fecha para que presenten sus proyectos, pero el ejecutivo de Ángel Garrido quiere que sea "cuanto antes". El consejero de Medio Ambiente, Carlos Izquierdo, apremió ayer a los presidentes de las tres mancomunidades con competencias en residuos a decidir la ubicación de las futuras plantas de tratamiento de la Comunidad, la evolución ‘verde’ de los actuales vertederos. El debate recrudece las suspicacias entre localidades –todas apelan a la solidaridad del resto– y, con ello, las contradicciones internas de los partidos –los regidores defienden o atacan los proyectos sin mirarse el carné–. "Son una riqueza, crean empleo cualificado y atraen grandes inversiones", animó ayer Izquierdo en la presentación a alcaldes, diputados y empresarios de la Estrategia de Gestión Sostenible de Residuos.

El ejecutivo ha lanzado esta semana, con retraso, ese macroplán: diez líneas y 480 millones de euros hasta 2024 para cumplir con Europa y el horizonte del ‘vertido cero’. Para engrasar el cambio de paradigma, Izquierdo ha prometido pagar la mitad de estas instalaciones para "transformar" los desechos domésticos.
Sin embargo, poco se sabe de cuándos ni de dóndes. Según datos de la Comunidad, los basureros de Pinto y Colmenar llegarán a su máximo a lo largo de 2019. El de Alcalá, en unas semanas. Y aquí brota el primer problema. La Mancomunidad del Este, que preside el alcalde complutense (el socialista Javier Rodríguez Palacios), ha decidido que el relevo en esa comarca lo tome Loeches. Allí, han empezado ya las obras del próximo "complejo medioambiental" pese a una gran contestación vecinal, con una nueva protesta para este domingo. "No sé por qué se oponen, la afección va a ser cero", replicó Izquierdo.

Ahora bien: la planta no funcionará hasta 2020, meses después de que la cuna de Cervantes decrete que no acepta ni un gramo de basura más. La Comunidad media para que, mientras, los más de 700.000 habitantes de este entorno envíen sus desperdicios por carretera hasta Valdemingómez, el cuarto vertedero de la región y propiedad del Ayuntamiento de Madrid. A cambio, ofrecen un canon o acoger las mismas toneladas capitalinas en el futuro. "Sería provisional, inocuo", resumió Izquierdo. El Consistorio se niega: "la desidia y la falta de planificación" regional no pueden añadir "más penosidad" a los habitantes de Vallecas, el Ensanche y el sur. Cibeles reprocha además que el ejecutivo no les haya invitado al acto de presentación de ayer.

El segundo problema afecta a Pinto y Colmenar y es más incierto. Izquierdo quiere "dejar de llevar a vertedero" y sugiere penalizarlo con "altas tasas", pero la estrategia solo contempla la creación de Loeches en este periodo. Del resto de propuestas de plantas a las que anima el consejero, si llegan, se estudiará primero su "viabilidad" económica, según Medio Ambiente. Teniendo en cuenta la falta de consenso entre los municipios y que en uno de los puntos de este programa prohíbe el desarrollo de nuevos basureros, la ampliación de esos dos asoma como salida más rápida.

Consulta aquí más noticias de Madrid.