Obesidad infantil
Obesidad infantil FLIRCK - Archivo

el Instituto de investigación Sanitaria Biocruces Bizkaia y el Consiglio Nazionalle delle Ricerche (CNR) de Italia, denominado Obinut, demostrará que introducir nueces en la dieta y ciertos ácidos grasos combate la obesidad infantil. Este proyecto es el primero en realizar un ensayo clínico de intervención nutricional en población infantil obesa y con sobrepeso, de seis a 14 años.

En un comunicado, AZTI ha defendido la necesidad de "cambiar las opciones de alimentación y mejorar la calidad de la dieta" como "prioridades para abordar la actual epidemia de obesidad".

Los autores del proyecto indican que "en muchos estudios con poblaciones adultas" se ha observado que "un consumo moderado y diario de ciertos frutos secos reduce el índice de masa corporal o el riesgo de enfermedad cardiovascular".

Sin embargo, el centro tecnológico ha asegurado que "hasta ahora no ha habido ningún estudio de intervención nutricional con frutos secos realizado en la población infantil".

"No solo el control de la cantidad sino, sobre todo, de la calidad de las grasas que ingerimos en nuestra dieta es crucial para la prevención y el tratamiento de la obesidad", ha señalado.

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública "más graves" del siglo XXI y está asociada a "una mayor probabilidad de discapacidad y muerte prematura en la edad adulta". Según la Organización Mundial de Salud (OMS), entre la población mundial, el 33% de los niños y adolescentes, de 2 a 17 años, padece sobrepeso y obesidad.

La tasa de obesidad en España ha aumentado un 9% en niños y jóvenes, y un 4% en adultos en los últimos 15 años. Además, el estudio más reciente entre la población pediátrica, ALADINO, revela que el porcentaje de sobrepeso infantil en España ronda el 23% y el de obesidad infantil se encuentra entorno al 18%.

Los valores más altos se encuentran en la población infantil y juvenil y se describen en los rangos de edad de 6 a 9 años y de 18 a 24 años. España es uno de los países europeos con más alta tasa de sobrepeso y obesidad.

El estudio ALADINO refleja, asimismo, que Euskadi "no se libra de este problema", aunque los índices de obesidad de los niños "están considerablemente por debajo de la media estatal". En concreto, respecto la tasa de obesidad infantil es del 11%, siete puntos más baja que la media estatal.

Las causas fundamentales del sobrepeso y la obesidad son "una inadecuada alimentación y un estilo de vida sedentario", por lo que "cambiar las opciones de alimentos, mejorar la calidad de la dieta y favorecer el incremento de la actividad física son prioridades para abordar esta pandemia de obesidad".

CONSUMO DE NUECES

El proyecto indica que el consumo de nueces se ha asociado con beneficios para la salud, por su capacidad antioxidante, hipocolesterolémica, cardioprotectora, anticancerosa, antiinflamatoria y antidiabética, "entre otras propiedades funcionales".

Además, según las investigaciones epidemiológicas y clínicas sobre la obesidad, "proporcionan estrategias para reducir la incidencia de la obesidad" como "mantener una dieta saludable que incluya una distribución adecuada de nutrientes durante las comidas, consumir alimentos reducidos en grasas saturadas, azúcar y sal, o aumentar el consumo de verduras y frutas, granos, pescado y realizar una mayor actividad física".

"La cantidad y sobre todo la calidad de las grasas que ingerimos en nuestra dieta es crucial para la prevención y el tratamiento de la obesidad", indica.

El estudio agrega que "se ha sugerido recientemente que ciertas grasas monoinsaturadas participan favorablemente en la regulación de la oxidación de grasas, el metabolismo energético, las sensaciones de apetito, el mantenimiento del peso y el metabolismo del colesterol".

En este sentido, precisa que "aunque todavía se debe investigar sobre el papel de la grasa de la dieta en el metabolismo", varios estudios en obesos adultos indican que "la ingesta elevada de ácidos grasos saturados y trans aumenta el riesgo de enfermedad coronaria y Diabetes mellitus en comparación con los ácidos grasos monoinsaturados o ácidos grasos poliinsaturados".

El proyecto Obinut es el primero en realizar un ensayo clínico de intervención nutricional en población infantil obesa y con sobrepeso de 6 a 14 años. El proyecto se centra en el estudio de los lípidosde membrana celular como un biomarcador integral para evaluar, junto a parámetros clínicos convencionales, el efecto del consumo de frutos secos en el metabolismo de niños con sobrepeso y obesidad.

Los resultados del proyecto Obinut "revelarán el impacto de la incorporación en la dieta, de nueces y de ciertas grasas, sobre el metabolismo de la población infantil obesa y con sobrepeso".

Además, se revisarán las necesidades nutricionales "específicas" de la población infantil obesa y sus preferencias alimentarias, "lo que permitirá al sector de la alimentación e incluso compañías farmacéuticas y de suplementos, diseñar fórmulas novedosas tanto para la prevención como para el control de la obesidad infantil".

Según el trabajo, la población infantil "no consume de manera habitual frutos secos" y por ello "existe una necesidad de crear productos más saludables con nuevas formulaciones que integren frutos secos".

Uno de los principales desafíos abordados en Obinut es "la incorporación de nueces a la dieta a través de nuevos productos alimenticios, basados en este alimento y diseñados específicamente para los niños, niñas y adolescentes teniendo en cuenta sus preferencias alimentarias, percepciones sensoriales y requisitos nutricionales".

Se prevé que la lipidómica de membrana celular, una analítica de sangre de última generación que revela qué nutrientes y en qué proporción necesita el cuerpo para su "correcto funcionamiento" sirva "como herramienta molecular que permita tanto la prevención como el control y seguimiento de la enfermedad". Además, "permitirá definir una intervención nutricional más precisa y personalizada, adaptada a las necesidades del infante obeso o con sobrepeso".

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