En su fallo, el tribunal considera probada la comisión de un delito de violación, de los artículos 178,179 y 180.1.4a del Código Penal, sin concurrir circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, y resuelve imponerle la referida pena privativa de libertad, con imposición de la medida de alejamiento y prohibición de comunicación por cualquier medio por un tiempo de seis años posterior a la pena de prisión efectivamente impuesta respecto a la víctima y la medida de libertad vigilada por idéntico periodo, con obligación de someterse a programas de formación sexual en dicho periodo.

Además, el condenado, a quien el fiscal y la acusación particular habían pedido 14 y 15 años de cárcel, respectivamente, deberá indemnizar a su hija en la cantidad de 30.000 euros en concepto de responsabilidad civil, según informaron a Europa Press fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Los hechos considerados probados se produjeron el día 8 de abril de 2017, fecha en la que toda la familia del ahora condenado estaba invitada a una fiesta familiar en una finca próxima a la urbanización 'El Encinar' del municipio de Terradillos, a la que se desplazarían en el vehículo de un amigo pero, por problemas de espacio, viajaron en primer lugar las dos hijas menores, de 9 y 4 años, de J.C.A.V, quedando en el domicilio familiar solos éste y la hija mayor, de 17 años.

La Audiencia Provincial mantiene que entre las 14.30 y las 15.00 horas la víctima se duchó y a continuación, envuelta en una toalla, se dirigió a su cuarto para vestirse y prepararse para la fiesta y, cuando estaba buscando ropa en el armario, fue abordada por su padre queempezó a manosearla y tocarla por todo el cuerpo, quitándole la toalla.

A continuación la tumbó en la cama, cayendo ella bocabajo, momento en que su padre la despojó de la ropa interior y pese a que la hija ledecía que parara y la dejase en paz, J.C, sin atender esos ruegos, le dio la vuelta y mientras la sujetaba por el cuello con las dos manos y ella intentaba gritar, la penetró vaginalmente.

La hija advirtió con contárselo a su madre, ante lo cual recibió por respuesta que si hacía tal cosa les iba a hacer algo. A continuación la menor fue a ducharse, siendo seguida por el padre, que procedió a lavar a la hija frotando sus partes íntimas.

Pese a las amenazas, la hija, aprovechando que su padre se metió en la ducha, logró abandonar el domicilio y denunciar los hechos. Al percatarse él de la huida de su hija, se marchó de casa con 17.000 euros y se dirigió a distintos bares y locutorios frecuentados por latinoamericanos, siendo detenido finalmente ese mismo día e ingresado poco después en el Centro Penitenciario de Topas (Salamanca), donde permanece desde entonces.

Consulta aquí más noticias de Salamanca.