Según el fallo conocido hoy, la mujer es culpable de un delito de asesinato en grado de tentativa y se le condena a cinco años de prisión; sin embargo, debido al estado de enajenación mental que padece, se rebaja la pena a dos años en un psiquiátrico.

La mujer ya fue condenada por delitos de maltrato en violencia doméstica y lesiones en 2012 y 2015, y padece un trastorno depresivo grave con tratamiento psicofarmacológico y antecedentes de tres intentos de suicidio.

Los hechos por los que ha sido condenada de nuevo ocurrieron el 23 de junio de 2017, cuando decidió acabar con su vida y la de su hija de 12 años, encontrándose en el curso de un episodio de alteración psicopatológica que disminuía su capacidad cognitiva y anulaba su capacidad de voluntad.

Para ello, sedó a la menor administrándole en agua y unos helados lormetazepam y diazepam y luego se dirigió con su vehículo a la Dársena Pesquera, donde sobre las 18.00 horas y tras colocarse ella misma y a la menor el cinturón de seguridad, precipitó su vehículo al mar con la intención de provocar a sí misma y a la menor la muerte por ahogamiento.

Los hechos fueron vistos por algunos testigos que se lanzaron al agua y consiguieron, a pesar de la resistencia de la mujer, sacar primero a la menor y luego a la procesada, la cual sufrió un shock, siendo evacuada a un centro hospitalario. Desde el 26 de junio, la mujer se encontraba en prisión.