Acuicultura Ecológica
Truchas arcoíris en el centro de acuicultura ecológica de Naturix, en Guadalajara. INÉS LÓPEZ

Desde 2012 el 30 de noviembre se celebra el Día de la Acuicultura, de la mano del Observatorio Español de Acuicultura. Con esta iniciativa se pretende trasladar a la sociedad la importancia de la acuicultura en nuestro país y el compromiso de ésta con el desarrollo sostenible y el bienestar en las zonas rurales y en los litorales.

La acuicultura es el cultivo de organismos acuáticos, abarcando peces, moluscos, crustáceos, plantas acuáticas y algas. Se realiza estanques naturales o artificiales y tanto en agua dulce como en salada.

Los productos provenientes de la acuicultura están disponibles durante todo el año, lo que hace que los precios sean más accesibles para el consumidor. Para diferenciar las especies criadas con este método en la pescadería hay que fijarse en la etiqueta: todos los productos pesqueros deben ir acompañados de una. En ella se indica el método de producción.

Todo el mundo conoce o ha oído hablar alguna vez del maltrato que sufren, vacas, cerdos, ovejas y gallinas, en las granjas pero, ¿y los peces? Según la organización Igualdad Animal, que lucha por los derechos de los animales, los peces “son los animales más consumidos pero también los más olvidados”.

Naturix fue la primera empresa en España que se aventuró en la acuicultura ecológica. Curro Villarreal, socio y gerente del negocio, explica que "antes de que existiera el sello de calidad ecológica en el mercado del pescado nosotros ya producíamos con esos valores".

Para que se considere ecológica una granja de peces "la instalación tiene que tener una entrada de agua y otra de salida. Aquí, por ejemplo, la parte delantera se divide en dos, pasa primero por el lago y el canal principal y luego se unen para surtir agua a todos los estanques. Después, en la parte final, está la zona de sedimentación, donde se quedan los restos de comida y excreciones de los peces antes de volver al río”, detalla Alba Montalvo, trabajadora del centro de Naturix en Guadalajara.

Acuicultura ecológica

El informe La Acuicultura en España 2017 realizado por la Asociación de Acuicultura de España, Apromar, data que en 2016 había en nuestro país 5.105 establecimientos dedicados a la producción acuícola, sin embargo, solo existen siete piscifactorías que lo hacen en calidad ecológica.

El control y la certificación de la producción ecológica es competencia de las Comunidades Autónomas y se lleva a cabo mayoritariamente por autoridades de control públicas, a través de consejos o comités de agricultura ecológica territoriales; por entidades privadas o combinando ambos sistemas, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad de Madrid (CAEM) es el órgano designado para ejercer como autoridad de control de la producción ecológica de la capital español, que se rige por un Reglamento europeo de 2007.

El director del comité, Luis Bayón, explica cómo se hace la certificación: “Vemos los incumplimientos de la normativa de los últimos tres años de cada productor y, en base a eso, se hacen más o menos controles al año. Aunque como mínimo tienen que pasar el anual".
 
Todo esto conlleva que la finca o industria donde se ha elaborado el producto está sometida a los controles correspondientes y constituye, a su vez, la única garantía oficial de que el producto cumple las normas establecidas en el Reglamento.

En Naturix explican que en acuicultura ecológica se realizan dos controles anuales de calidad de agua para controlar las concentraciones de metales pesados (nitritos, nitratos…).

Acuicultura ecológica

“Tienen que ser niveles muy bajos. Pasa lo mismo con la densidad de peces por estanque, no puede superar los 25kg/m3. Cuantos más peces tengas en un mismo espacio, más facilidad de contraer patologías existe y al final tienes que darles antibióticos y eso, en ecológico, está terminantemente  prohibido”, explica Montalvo.

Además “la alimentación tiene que ser 100% ecológica”: “Nosotros aquí siempre hemos dado de comer a los peces de forma manual, porque creemos que es la mejor manera. Por suerte, las densidades con las que trabajamos nos permiten hacerlo así", cuenta la trabajadora.

Si somos consumidores de pescado y queremos consumir pescado ecológico, como distintivo para diferenciar en el mercado este tipo de productos, todas las unidades envasadas llevan impreso el código de la autoridad u organismo de control o un logo específico, que determina el tipo de producción utilizado.