Lastrada por la precariedad en el empleo y, sobre todo, por la baja emancipación, la juventud española (15-29 años) vuelve a suspender en 2018 el examen de desarrollo juvenil europeo, al puntuar 4,97, una nota por debajo de la media europea (6,09) y muy alejada del país que encabeza el ránking: Dinamarca (8,3).

España se encuentra en estos momentos en el puesto 23 de la Unión Europea (UE) en materia de desarrollo global de la juventud, únicamente por delante de Grecia, Bulgaria, Italia y Rumanía, según revelan el Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2018, elaborado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud y la FAD.

Por comunidades, las del norte y Madrid están en los primeros puestos de la tabla nacional, más cerca de la media europea. Madrid puntúa con un 6,05; País Vasco, 5,87; Navarra, 5,71; Cataluña, 5,59 y Aragón, 5,46.

Por el contrario, Andalucía (4,35), Extremadura (4,28), Castilla-La Mancha (4,17) y Canarias (4,16) son las peor posicionadas.

Las variables de calidad del empleo y emancipación son las que siguen lastrando el resultado global del índice nacional, a pesar de que la posición que ocupa España en las variables de Vida y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) supera el total de la UE.

En educación, sí que mejoraron el año pasado todas las variables tasadas. Hay más jóvenes con educación terciaria que hace un año y sube la tasa de los que estudian almenos dos idiomas extranjeros. Además, se ha reducido la tasa de abandono escolar temprano.

El empleo tuvo una evolución más desigual el último año. Mejoró la tasa global de empleo y la tasa de jóvenes inactivos que no estudian está por debajo de la media (5,9%), pero los valores que hablan de la calidad del empleo juvenil han empeorado.

En 2018 subió la temporalidad y la parcialidad involuntaria hasta las cotas más altas de toda la Unión Europea. El 64,2% de los jóvenes que trabajan a tiempo parcial en España lo hacen de manera involuntaria porque el mercado laboral no les permite incorporarse a tiempo completo. En condiciones laborales, Andalucía, Extremadura y Canarias están en registros a la cola de todos los países de la UE.

El retraso en la emancipación es el factor que dificulta en mayor medida el desarrollo juvenil. Además no ha dejado de bajar desde 2009. Cada vez es más dificil transicionar a la vida adulta en España. La investigación muestra como la media de la UE se sitúa en 0,41, mientras que España registra 0,16.

Además, no hay ninguna comunidad autónoma que supere la media europea de emancipación. "Sin estabilidad ni ingresos mínimos muchos jóvenes no pueden plantearse su propio proyecto de vida", recalca el informe

En lo que España sí supera a la UE es en el índice que mide la calidad de vida. Se mide aquí la esperanza media vital y las tasas de suicidios, por ejemplo. Aunque este último factor ha empeorado en el último año, todavía está situado por debajo de la media europea.

Por su parte, las competencias digitales de los jóvenes españoles también son superiores a día de hoy a las de la UE, por el extendido uso de Internet.