Las empresas tecnológicas "tienen que estar con las democracias" y "ayudar", según el portavoz de la Comisión Europea (CE), Margaritis Schinas, que insta a una "gran coalición para la transparencia" de cara a las elecciones europeas.

La cita con las urnas que tienen doscientos millones de europeos en mayo próximo para renovar la Eurocámara será la "más tecnológica" de las celebradas hasta la fecha, destacó Schinas en una entrevista, en la que avanzó la presentación el 5 de diciembre de un plan de acción de "fairplay" (juego limpio) democrático.

"Habrá un plan de acción de la Comisión Europea exclusivamente preparado para responder a esta necesidad: reglas claras para un 'fairplay' democrático. Las plataformas tecnológicas tienen que estar con la democracia, nos tienen que ayudar", subrayó.

"Las plataformas tecnológicas ya no son como el cartero de los años 50 (del siglo XX) que entregaba las cartas sin saber lo que había dentro. Ellas saben qué contenido es falso, terrorista o financiado con dinero sucio, y nos tienen que ayudar", remarcó.

Se trata de ser proactivos frente a las amenazas de las fake news (noticias falsas) y ataques cibernéticos en un momento crucial para la vida democrática europea y en la que hay un alto grado de preocupación por parte de la ciudadanía ante posibles interferencias externas en las elecciones de mayo, según ponía de relieve el resultado de una encuesta publicada esta semana por Eurostat.

Las cifras publicadas el lunes muestran que los europeos (61 %) temen que las elecciones sean manipuladas por ataques cibernéticos, que influyan agentes extranjeros o grupos criminales (59 %) o que sus datos personales en línea sean usados para orientar los mensajes políticos que reciben (67 %).

El plan de acción que se desvelará a principios de diciembre tratará de responder a esas amenazas, aunque la Unión Europea (UE) cuenta ya con herramientas y normativas que le convierte en "el campeón mundial de protección de datos" y que le "blindan", dijo el portavoz comunitario, de "abusos del tipo de Cambridge Analytica".

En esa batería de elementos preventivos con los que ya cuenta la UE, Schinas citó además el acuerdo de compromiso que ya existe con las plataformas tecnológicas que les obliga a vigilar el contenido sospechoso e introducir reglas de transparencia en todo anuncio político o la obligación de eliminar contenidos terroristas.

Asimismo, disponen de una red dentro de las instituciones que les permiten desmentir rápidamente la desinformación y las mentiras que detecta una unidad especial de la UE, creada hace tres años, que se conoce como East StratCom Task Force, y que se va a "reforzar".

Ahora bien, advierte Schinas, "esta no es una batalla (contra la desinformación) que se vaya a ganar solo desde Bruselas: necesitamos el apoyo de todo el mundo, de los gobiernos, de los servicios de inteligencia, de las plataformas tecnológicas, de las empresas, de los medios de comunicación y de la profesión periodística".

Para combatir las noticias falsas se necesita "una gran coalición para la transparencia y la verdad", afirmó.

"Nosotros no somos un ministerio de la verdad, pero sí somos los guardianes de las reglas de la transparencia para evitar fenómenos como los que hemos visto en campañas como la del 'brexit' o de las presidenciales estadounidenses. Las interferencias en los procesos electorales son reales y tenemos que vigilar".

Conscientes de la fuerza de las redes sociales, las propias instituciones europeas van a estar muy activas seis meses antes de las elecciones europeas, desde diciembre próximo.

Y también van apostar por "desbruselizar" la campaña, por llevarla más a los terrenos nacionales de los Veintisiete en un esfuerzo por "llevar a Europa más cerca de los ciudadanos", porque la otra "gran novedad" será la "intensidad del debate entre el frente proeuropeo y el populista y extremista".

"Hay muchas fuerzas dentro y fuera de la Unión Europea que quieren que el proyecto europeo fracase, que no quieren que Europa tenga éxito. Estas fuerzas lo van a intentar, pero ocurre que esta vez estamos más preparados" para hacerles frente, según Schinas.

Y, además, dice, la UE cuenta con otro valor añadido: "el ciudadano europeo es un votante cada vez más maduro", que maneja información y tiene memoria histórica de las dos grandes guerras mundiales del siglo XX cuando se "impuso el frente populista"