Bocadillo
Un bocadillo, en una imagen de archivo. LA GULATECA

Un juez de Barcelona ha condenado a un joven que robó un bocadillo a un año y nueve meses de prisión. En la sentencia, que publica eldiario.es, el juez considera que robó la comida "con la intención de enriquecerse" y que lo hizo con intimidación y violencia, porque amenazó a las dependientas con la arandela de abrir una lata de bebida, "un instrumento peligroso".

Los hechos ocurrieron el 26 de marzo del año pasado, cuando el hombre entró en una panadería de Barcelona y esgrimió un objeto metálico. Una dependienta intentó impedir que el hombre se llevara un bocadillo del mostrador, si bien tuvo que retirarse al hacer ademán de cortarle con dicho objeto.

El fiscal pedía inicialmente una pena de cuatro años y diez meses de cárcel, por un delito de robo con intimidación. El día de la vista oral, la propia fiscalía rebajó a tres años y medio de cárcel su petición.

La defensa, por su parte, alegó que el hombre actuaba por un "estado de necesidad" ya que tenía hambre. Además añadió que no había habido daño patrimonial, puesto que las dependientas afirmaron que el bocadillo se habría dado a la beneficencia si no se hubiera vendido. A su juicio se trató de un "hurto famélico".

El propio acusado le dijo al juez que se abalanzó sobre el mostrador porque "tenía hambre" y porque un hombre se negó a comprarle algo de comer. Sin embargo el hombre no llegó a comerse el bocadillo, lo tiró al salir del establecimiento.

Las dependientas no denunciaron al hombre en ese primer momento, sino después, cuando regresó a la tienda y comenzó a increparlas. Finalmente se autolesionó él mismo con la arandela metálica.

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