José de Calasanz
Retrato de José Calasanz, por Francisco Jover y Casanova. WIKIPEDIA

El 27 de noviembre no es en España el Día Internacional del Maestro por casualidad. La jornada que celebra la dedicación de todas las personas docentes es, además, un homenaje a la figura de San José de Calasanz, ¿pero por qué?

José de Calasanz Gastón (Peralta de la Sal, 11 de septiembre de 1556 o de 1557 - Roma, 25 de agosto de 1648) fue sacerdote y pedagogo, pero sobre todo precursor de la educación moderna

Este aragonés de nacimiento defendió la universalización de la enseñanza desde su posición cristiana, fundando las conocidas Escuelas Pías en 1617, una red de centros de educación cristiana popular y gratuita que se encuentra en la actualidad repartida por todo el mundo.

Ya en 1597 había dado forma a la primera escuela gratuita de Europa, habilitando la sacristía de una iglesia del trastévere romano que solía visitar, la iglesia de Santa Dorotea pasó así a la Historia como un rincón en el que se congregaban niños de las clases populares para aprender.

Transcurría el siglo XVII, época de revuelos culturales, cuando Calasanz impulsó desde Italia el uso de la lengua nacional de cada país católico de una Europa cambiante. Sus más de 10.000 cartas junto con sus textos y documentos de carácter práctico abrieron camino a asentar su pensamiento como base educacional.

En todos los continentes

Este pedagogo introdujo además cuestiones novedosas, enfrentándose así a la justicia de la Santa Sede: abrir las puertas de la educación en las aulas le costó numerosas detenciones y la pérdida de su cargo eclesiásticoSin embargo, dedicó a ello toda su vida, logrando medidas hoy en día fundamentales como la sistematización de la educación por niveles.

Los educadores fueron uniéndose a Calasanz al tiempo que se extendían sus ideas, que tenían como núcleo "contribuir a la reforma de la sociedad". Aquellos amigos del sacerdote, y más tarde seguidores desconocidos que confiaban en su proyecto de reforma pasaron a llamarse 'escalopios'.

Tras su muerte, a los 92 años, dejó a toda una congregación que extendió en las décadas y siglos posteriores los principios de Calasanz fuera de Italia. Así, las Escuelas Pías llegaron a España, Alemania, Polonia, Hungría o Rusia entre otros países

En la actualidad, la línea de Calasanz ha crecido incluso fuera del territorio europeo: los escalopios están presentes a lo largo de América, África y Asia.