Los animales de compañía ganan terreno en los hogares de Barcelona. Cada vez son más las personas que conviven con ellos. Tres de cada diez familias que residen en la capital catalana tienen una mascota en casa.

Esto supone algo más de 220.000 hogares (el total de familias registradas en Barcelona es de 647.408). La cifra supera la contabilizada hace dos años, cuando el número de casas en las que  había animales domésticos no llegaba a 190.000, según datos recogidos por el Òmnibus municipal.

El perro gana al gato

Entre las mascotas preferidas por las familias barcelonesas están los perros. Son los auténticos reyes. En el 16% de los hogares barceloneses, unos 103.000 en total, hay un can. Este animal ha aumentado su presencia en las casas de la capital catalana en un 2% respecto al porcentaje de hace dos años.

De lejos le siguen los pájaros (presentes en el 8,8% de los hogares, cerca de 57.000); los gatos (8,6%, unos 55.700); las tortugas (2,9%, en 18.800 casas); los peces (2,5%, poco menos de 16.200 viviendas); los hámsters (1,9%, unos 12.300 hogares); y los conejos (1,4%, en algo más de 9.000 casas).

Menos familias se decantan por los hurones, iguanas y serpientes. Cada una de estas especies son las elegidas por un 0,2% de las familias de Barcelona. En total, cerca de 1.300 viviendas. 

Por lo que respecta a animales exóticos o salvajes, su presencia también es más limitada. El porcentaje de viviendas en las que se puede encontrar este tipo de mascotas es del 1%, casi 6.500.

Los felinos pierden fuerza

Si bien los perros han incrementado su presencia en las casas de los barceloneses en los últimos dos años, no está pasando lo mismo con los gatos, ya que ahora hay un 1,1% menos que hace dos años. Por contra, el número de pájaros (0,9%), peces (0,6%) y conejos (0,6%) ha aumentado en los hogares barceloneses. Por otra parte, en el último año también ha subido el número de perros perdidos y reencontrados por sus dueños. En total, fueron 457 los canes extraviados.

Entre perros y gatos

Laura i Puma

«Quan arribo A casa em saluda»

Sempre juguen junts. La Laura i el Puma són, segons la propietària del gat, que té vuit anys, «molt amics». Ella el colma d’atencions i ell s’adorm sobre el seu pit. La Laura explica que ella i la seva mascota s’estimen «molt». «Sempre vol que l’acarici, és molt maco. Quan arribo a casa sembla que em digui: «Hola, com t’ha anat el dia?».

Alba y Jacky

«Con ella paso ratos geniales»

Adoptada cuando tenía cuatro meses. Alba presenta a su perrita Jacky. Dice que la adoptó hace unos tres años, cuando ella sólo tenía cuatro meses. «Su hermanita falleció, pero Jacky se adaptó enseguida a vivir y a crecer junto a nosotros», dice. Califica a su perra de «divertida y juguetona, y se porta muy bien». «Con ella paso ratos geniales», afirma.