Estrecho de Kerch
Estrecho de Kerch, que conecta el Mar Negro y el Mar de Azov. NASA / WIKIPEDIA

La Armada de Ucrania acusó este domingo a los guardacostas rusos de apresar tres de sus buques y de disparar y herir a varios tripulantes de la flotilla ucraniana que se dirigía al estrecho de Kerch, que separa los mares Negro y Azov.

La fuente precisa en su página de la red social Facebook que los buques apresados son las lanchas artilladas Berdiansk y Nikopol y el remolcador Yani Kapu, que habían partido desde el puerto de Odessa, en el mar Negro, con rumbo al de Mariúpol, en el Azov.

El ataque, que se produjo después de que Moscú acusara a la flotilla ucraniana de violar sus aguas territoriales, habría sido perpetrado por un embarcación guardacostas del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

Según la fuente, la lancha rusa atacó a las ucranianas en aguas neutrales, después de abandonar la zona de 12 kilómetros de aguas territoriales rusas.

El FSB ruso confirmó en torno a la medianoche del domingo al lunes el apresamiento de tres lanchas artilladas y un remolcador "en aguas territoriales rusas" y cuando realizaban "maniobras peligrosas", algo que Kiev niega.

El FSB también admitió haber abierto fuego contra los buques ucranianos para obligarles a detenerse y agregó que sus guardacostas atendieron a los tripulantes ucranianos heridos y que "su vida no corre peligro".

Estado de excepción

Ante esta situación, el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, convocó al Estado Mayor del Ejército y anunció que propondrá a la Rada Suprema o Parlamento que apruebe la imposición del estado de excepción en el país.

"Como presidente y como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania y en conformidad con la Constitución he decidido apoyar la propuesta del Comité Militar", dijo Poroshenko durante la reunión del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa (CSND), según medios locales.

Poroshenko, que espera que la Rada apruebe rápidamente su propuesta, precisó que el estado de excepción no incluye obligatoriamente la movilización del Ejército, aunque agregó que "hay que estar preparados". También precisó que el estado de excepción no supone la introducción de cortapisas a los derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos.

El secretario del CSND, Alexandr Turchínov, propuso que el estado de excepción esté en vigor durante 60 días con el fin de crear las condiciones para repeler una posible "agresión militar" y cualquier amenaza a la independencia e integridad territorial. "Hablamos del peligro de una provocación no sólo en los mares Negro y Azov, sino también en tierra. Vemos los intensos preparativos de las unidades militares rusas que se encuentran cerca de nuestras fronteras norte, este y sur", destacó.

Turchínov dijo que ésta es la primera vez que Rusia "ataca abiertamente" a Ucrania, ya que hasta ahora lo había hecho "secretamente" por medio de métodos de guerra híbrida.

Mientras, el representante ucraniano ante la ONU, Vladimir Yelchenko, aseguró que Kiev se dirigirá al Consejo de Seguridad para denunciar la agresión rusa en los mares Negro y Azov.

"Intento de provocación"

Ucrania ya había acusado a una lancha guardacostas rusa de embestir a uno de sus remolcadores cuando este circunnavegaba este domingo por la mañana la península de Crimea.

Pese a las advertencias rusas, la flotilla ucraniana siguió su curso, motivo por el que las autoridades portuarias cerraron el estrecho de Kerch.

Rusia acusó a Ucrania de intentar provocar "una situación de conflicto en la región", mientras que la Cancillería ucraniana pidió a la comunidad internacional que condene las agresiones rusas.

La tensión en el Azov se disparó desde que Moscú construyó el puente de Crimea que une la península con Rusia, tras lo que redoblaron las inspecciones de los buques ucranianos, lo que Kiev considera un bloqueo de facto de sus puertos en el Azov.