Tablilla cuneiforme
Tablilla de la antigua Mesopotamia que es la queja más antigua documentada. MUSEO BRITÁNICO

Quejarse es algo intrínseco a la raza humana y no tiene edad ni época. De hecho, la primera queja documentada de la historia se remonta a la antigua Mesopotamia. La tablilla (de 11,6 x 5 centímetros) en escritura cuneiforme, que se remonta al año 1.750 a.C. y puede verse en el Museo Británico, fue hallada en la antigua ciudad de Ur, en lo que ahora es Irak.

Gracias al experto en la cultura asiria Leo Oppenheim se ha podido conocer el contenido de la tablilla: la queja (o serie de quejas) de un hombre llamado Nanni a un proveedor conocido como Ea-nasir, según recoge el medio IFL Science.

En su obra titulada Cartas desde Mesopotamia, Oppenheim traduce la protesta de Nanni —la tablilla es en realidad el escrito que llevó un mensajero a Ea-nasir—.

"Dígale a Ea-nasir: Nanni envía el siguiente mensaje: 'Cuando viniste, me dijiste lo siguiente: "Le daré a Gimil-Sin (cuando venga) lingotes de cobre de buena calidad". Te fuiste, pero no hiciste lo que me prometiste. Pusiste lingotes que no eran buenos delante de mi mensajero (Sit-Sin) y dijiste: 'Si quieres cogerlos, cógelos; ¡Si no quieres llevarlos, vete!", se puede leer en la tablilla.

"¿Por quién me tomas para tratar a alguien como yo con tanto desprecio? He enviado como mensajeros a caballeros como nosotros para recoger la bolsa con mi dinero, pero me ha tratado usted con desprecio devolviéndomela vacía varias veces, y eso a través de territorio enemigo. ¿Hay algún comerciante que negocie con Telmun que me haya tratado de esta manera? ¡Solo usted trata a mi mensajero con desprecio!", prosigue la queja, escrita en idioma acadio.

Continúa diciendo el mensaje: "¿Cómo me ha tratado por ese cobre? Me ha quitado mi bolsa de dinero en territorio enemigo; ahora depende de usted devolver (mi dinero) en su totalidad. Tenga en cuenta que no aceptaré de usted ningún cobre que no sea de buena calidad. De ahora en adelante, seleccionaré y tomaré los lingotes individualmente en mi propio patio y ejerceré contra usted mi derecho al rechazo porque me ha tratado con desprecio", concluye.