Siena Payton
Foto de la web en la que la mujer subasta su virginidad. WEB DE SIENA PAYTON

Siena Payton es una mujer australiana de 18 años que ha abierto una página en internet en la que subasta su virginidad. Asegura que quiere conseguir 100.000 dólares australianos (unos 63.000 euros) para ayudar a sus padres con la hipoteca y pagar sus estudios universitarios.

En su web, Payton asegura que venderá su virginidad al mejor postor. "No me preocupa la edad o la apariencia de un hombre; admiro a los que son respetuosos e inteligentes", explica. "Hombres que cuidan de las mujeres, las complacen y les dan lo que ellas quieren".

La mujer explica que el ganador de la subasta deberá trasladarse a Australia si es que vive en otro país. Aclara que estará prohibida cualquier tipo de violencia, drogas o juguetes sexuales. "Deberá estar sobrio", señala.

El texto indica que el "comprador" deberá usar condón y solo estará permitido el sexo vaginal. "No habrá sexo oral o anal". También afirma que los documentos que prueben su virginidad le serán proporcionados por "autoridades sanitarias locales".

Sin rostro

La mujer ha subido a la web varias fotos en ropa íntima, aunque en ninguna se muestra su rostro. "Solo lo verá el ganador".

En una entrevista al tabloide británico The Sun, la mujer ha explicado que ya ha rechazado ofertas de mil y 10.000 dólares australianos. "No es la cantidad que tengo en mente, mi meta es 100.000 dólares australianos".

Con ese dinero Payton quiere estudiar en la Universidad Tecnológica de Sidney. "Necesito ayuda financiera rápida y creo que esto me ayudará a pagar los estudios, además tienes que comprar un montón de libros", señaló al diario. "Además quiero un coche y ayudar a mis padres a liquidar la hipoteca  y pagar las facturas".

No es la primera vez que sucede algo así. En enero pasado, una modelo italiana puso a subasta su virginidad para pagarse los estudios en Cambridge. En 2016, una rusa hizo lo mismo para pagarse la carrera de medicina. En 2009, la puja por la virginidad de una californiana alcanzó los 3,7 millones de dólares.

Ese mismo año, una rumana consiguió más de 10.000 euros por su virginidad, pero el fisco le reclamó la mitad de las ganacias.