Una chica sentada en el váter
Una chica sentada en el váter. GTRES

Es más habitual de lo que mucha gente piensa. El sangrado en las heces genera alarma entre los que la padecen, sobre todo porque lo primero que se piensa es que algo grave ocurre. Lo cierto es que no es así siempre.

Fermín Mearín, director del servicio de aparato digestivo del Centro Médico Teknon en España, ha explicado en la BBC las causas que pueden estar tras el sangrado al defecar y desterrar la creencia de que puede ser siempre algo relacionado con el cáncer de colon. Hay otras causas más frecuentes.

Una muy habitual son las hemorroides o una fisura anal. La sangre en este caso tiene un color rojo y brillante y suele aparecer tras la deposición. Este sangrado procede del ano o el recto y muchas veces solo se detectan a través de una exploración mediante tacto rectal y una rectoscopia. Una de las principales causas, sobre todo en el caso de las fisuras, es el estreñimiento.

Otra causa de sangrado es una enfermedad inflamatoria intestinal, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. En este caso, además de sangre aparecen episodios de diarrea y dolor abdominal. Suele proceder del colon o del intestino delgado, como es el caso de la enfermedad de Crohn. Las heces, a diferencia del primer caso, son rojas y oscuras, de color mezclado. Cuanto más cerca del ano se encuentra la inflamación, más rojas serán.

La tercera causa procede de un sangrado en el estómago. En este caso las heces son muy negras y pegajosas y suele optarse por una gastroscopia, para descartar que se trate de úlceras sangrantes en el estómago o en el duodeno. Generalmente no es grave, aunque si la sangre es oscura suele requerirse también una colonoscopia para comprobar si hay pólipos en el colon, cáncer de colon o lesiones vasculares.

Mearín recuerda que la ingestión de algunos alimentos también puede provocar el sangrado y que en el caso de pacientes de pacientes de más de 50 años o con antecedentes familiares de cáncer de colon se suele realizar una endoscopia.