Yasmina Reza y Nicolas Sarkozy.
Yasmina Reza y Nicolas Sarkozy. ARCHIVO

La escritora e intelectual francesa Yasmina Reza, autora del éxito teatral mundial Art, estuvo pegada durante meses al actual presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, cuando era un mero candidato al puesto. La finalidad era trazar un "retrato literario" de su persona, el de "un animal o monstruo político" tal y como ha afirmado en la presentación del libro resultante: El alba la tarde o la noche (Anagrama) en el Institut Francès de Barcelona.

Reza, de origen judío español, es una de las voces literarias francesas más autorizadas. Desde esa posición, ha trazado el dibujo de una persona "que se puede retratar perfectamente sin la presencia de Carla Bruni", su flamante y recién estrenada esposa. Lo afirmaba la autora, categóricamente, hace unas horas.

Se puede retratar perfectamente sin la presencia de Carla Bruni

Desvelando también que el extenso trabajo que hay detrás de este volumen está condensado en "
muchas libretas que guardo en mi casa que contienen mucha información de interés político e histórico". Pero esta documentación no se verá reflejada en otro libro "porque ese no era el proyecto", dijo, aunque "entiende la decepción" de aquel que se encuentre simplemente ante un libro "literario y existencial".

Entre los descubrimientos que Reza hizo de la figura del ahora controvertido Sarkozy, avanzó en la presentación que se sorprendió de estar ante "un personaje muy divertido". Afirma que "me pasé un año riendo mucho".

Además, comentó que una de las pocas cosas que las personas podemos envidiar de los políticos es, según lo que vivió, que "ellos no tienen tiempo para la tristeza. Nosotros, por la noche, tenemos tiempo de estar tristes pero ellos tienen una agenda tan apretada que duermen".

Lo que convenció a Sarkozy de la propuesta de Reza fue que ella le dijese que se trataba de un tipo de retrato político "que no se había hecho en ningún otro país". Fue como una "fórmula mágica", unida al hecho de que se tratase de una escritora de renombre. Entre los peligros que ve en este libro, se encuentra "el de que sea utilizado, como ha pasado en Francia, tanto por detractores como por aduladores" de un político que no deja a nadie indiferente.