Consumidores llenando la cesta de la compra con alimentos.
Consumidores llenando la cesta de la compra con alimentos. Europa Press - Archivo

Los españoles compran cada vez más alimentos preparados, los llamados ‘listos para comer’, y lo hacen principalmente por la comodidad. Un estilo de vida "más urbanita", según la compañía de análisis Nielsen, asociado a "la necesidad de aprovechar al máximo el tiempo disponible" están cambiando los hábitos alimentarios.

Grandes empresas del sector de la alimentación como Mercadona, El Corte Inglés, Carrefour son conscientes de ello y están reforzando sus áreas de alimentos ‘lista para comer’. Además, en el sector se da por hecho que la tendencia seguirá creciendo, especialmente en las ciudades grandes y medianas.

Hay de todo. Desde comida rápida clásica (pizzas, sándwiches, bocadillos, hamburguesas...) hasta paella, lentejas, pollo asado, berenjenas rellenas, croquetas, tortilla de patatas, ensaladas, pastas... Y cada vez más también productos asociados a lo saludable. La demanda de todos los productos listos para comer está creciendo, pero estos, los saludables, mucho más. Sushi, cremas de verduras, tofu, frutas preparadas...

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"Nuestro ritmo de vida"

¿Cuál es la razón del éxito? Ana Fernández, la experta en distribución de la empresa de análisis Nielsen, lo tiene claro: "Es el ritmo de vida que llevamos. En la necesidad de la inmediatez está la respuesta. Nos estamos acostumbrando a que nos los pongan cada vez más fácil. Eso es aplicable a todos los aspectos de nuestra vida y por tanto también al hábito de comer".

En ese sentido, Fernández explica a MiBolsillo, el suplemento económico de 20minutos, que los españoles quieren "soluciones" que les mejoren "el día a día". Por ello, muchos optan por "gastar poco tiempo en preparar la comida si hay fórmulas que les permitan disfrutarla".

De ahí que un 31% de los hogares españoles ya utilice los puntos de comida preparada, según el informe «La búsqueda de la conveniencia» de Nielsen. Además, un 19% está dispuesto a sumarse a esta tendencia de la comida preparada si la encontrara en alguno de sus establecimientos habituales.

No es de extrañar, por todo ello, que los llamados productos de conveniencia crezcan 2,5 veces más que el conjunto del mercado, o lo que es lo mismo, seis puntos por encima de la media del conjunto del gran consumo, según el informe «La cesta convenience de la compra» de Nielsen. Los productos asociados a la comodidad y al ‘listo para comer’ crecieron en España un 9,5% en ventas en el conjunto de 2017, frente al 3,7% del conjunto del mercado (casi el triple).

Los productos 'listos para comer' crecen 2,5 veces más que el conjunto del mercado

Preguntada por qué alimentos ‘listos para comer’ son los que más se consumen en España, Ana Fernández afirma: "Tenemos dos vertientes. Todos los alimentos preparados crecen, cada vez se solicitan más, desde los clásicos platos de conservas de verduras, de pasta o de carne, a los nuevos productos". Así, todos ellos hacen crecer al segmento de la conveniencia.

Los clásicos (legumbres cocidas al natural, sopas instantáneas, cremas líquidas refrigeradas o las latas en conserva), que nunca se fueron pero están viviendo un momento de plenitud, a los productos innovadores. Entre estos destacan desde el sushi a la denominada alternativa vegetal (tofu) pasando por el café monodosis y las salsas para cocinar. Todos estos alimentos son los que más crecen en ventas, un 13,8%. En conjunto, los alimentos ‘listos para comer’ suponen ya el 7,7% del total de la cesta de la compra. Ocho de cada cien euros que ingresa el mercado de gran consumo se asocian a la comodidad, según Nielsen.

"Casi como medicamentos"

La experta incide en que hay una tendencia en España a consumir cada vez más "alimentos asociados a productos saludables". "El alimento es casi como un medicamento. Que sea saludable es para muchos españoles algo prioritario", indica. Por ello, productos como las verduras, "no solo las ensaladas sino también snacks de verduras, palitos de zanahoria o de calabacín" van a más.

"También frutas cortadas, ya que son sanas y puedes encontrar todo tipo de variedad", dice. El crecimiento de estos alimentos considerados saludables es el más alto, "a doble dígito, muy grande", recalca. Pero este crecimiento de los alimentos saludables no es a costa de los considerados menos óptimos o incluso denominados alimentos basura.

"Hay espacio para todo. Cada vez se consumen más snacks, bocadillos, sándwiches, pizzas refrigeradas... todos estos productos siguen creciendo por el fenómeno de la conveniencia, de los hábitos de consumo rápido". "La diferencia es que antes no encontrábamos productos atractivos saludables y ahora mismo la oferta es mayor y hace que haya alimentos beneficiosos apetecibles, no sosos», explica Fernández.

Preguntada por si este tipo de nuevo hábito puede dañar la capacidad de los españoles de cocinar su propia comida, la experta considera que "no tiene por qué perjudicar". "En España estamos rediseñando nuestra dieta. Tenemos al alcance nuevos productos gourmet, estamos incorporando estos nuevos productos a nuestros hábitos de consumo, pero también nos sigue gustando mucho cocinar, es un momento social que no queremos perder. La cocina en casa, de hecho, es una actividad de moda en España", sostiene.

Comida en el tupper

En el trabajo, en casa, en el parque...

Respecto a dónde consumen los españoles estos alimentos, según Ana Fernández, "los lugares son variados, van desde la casa, al trabajo, pasando por el parque o la calle". "Se puede comer en la oficina del trabajo si nos resulta cómodo, pero también en nuestro hogar porque nos evita tener que cocinar y hay una sensación general de que la calidad es óptima", dice.

Como datos concluyentes, uno de cada cuatro hogares en España tienden a la comodidad, tal como muestra el informe de Nielsen. Y se gastan más, pues el gasto por hogar en estos productos fue de media 185 euros en 2017, casi un 9% más que en el año anterior. "Los consumidores están dispuestos a pagar más por alimentos que les garantizan comodidad y calidad", asegura la experta en distribución.

"La percepción es que es un precio más alto pero a cambio les hace la vida más fácil. Son productos que ofrecen novedad o valor añadido. El precio no es una barrera a día de hoy", sostiene. Por todo ello, concluye que "los alimentos ‘listos para comer’ tienen todavía margen de crecimiento. El sushi es caro pero a un determinado perfil de consumidor no le importa pagar más porque lo asocia a saludable y a cómodo".

Hay productos que ya están bastante instalados en las despensas o neveras de los consumidores, como las ensaladas de IV gama, presentes en 8 de cada 10 hogares; o bien el café monodosis, en 4 de cada 10, dos ejemplos de referencias que son ya muy habituales. En función de los miembros de cada hogar, la comodidad aparece de un modo u otro.

En los hogares de solteros maduros es frecuente encontrar platos en conserva, mientras que en aquellos con niños se produce más gasto en platos congelados y refrigerados. La conveniencia ligada al dónde hacemos la compra, según Nielsen, "se asocia principalmente con factores como la ubicación cercana, ya que a un 44% les influye para elegir tienda; con una disposición de los artículos en la tienda que facilite el acto de compra (condiciona a un 41%); o bien con que el paso por caja sea rápido (a un 35%)".