PUNSET
Punset, escritor y divulgador científico 20 MINUTOS

“La esperanza de vida de los españoles se ha multiplicado por tres. Ahora disponemos de 40 años más de vida a los que nuestros antepasados no estaban acostumbrados y, por eso, no sabemos que hacer en ellos. Antes a los 30 años ya se había vivido todo y la felicidad quedaba para después de la muerte”. Con esta reflexión comenzaba hoy Eduardo Punset el encuentro que tuvo con los medios de comunicación en Vigo. Está en la ciudad como ponente en un congreso de la Asociación de Jóvenes Empresario y su conferencia versará sobre las claves para conseguir triunfar.


¿Por qué se habla tanto ahora de las emociones?

Era un campo virgen. En la teoría de las decisiones se atribuye todo a las emociones: cuando no hay tiempo se decide emocionalmente, pero realmente no es así. No hay una sola decisión que no lleve una carga emocional. La mayoría de las decisiones son inconscientes y emocionales. Ahora se habla porque se conoce más. Hace treinta años no se sabía porqué brillaban las estrellas. No se sabía nada de la ciencia. Un bebé hasta los cinco años determinará todo lo que será de adulto: puede tener rechazo y no apasionarse por las cosas o destruir su entorno. Realmente es un milagro que estemos vivos sin saber nada de esto.

La felicidad es la ausencia de miedo, es una asunto relacional


¿Qué es para usted la felicidad?

La felicidad es la ausencia del miedo. El miedo paraliza: no te crecen las uñas, la mujer pierde la menstruación, el hombre no crece. El miedo cumple una función evolutiva: necesitamos ansiedad, pero no miedo. La felicidad es un asunto relacional, tiene más que ver con el contenido de la relación, con la gente, que con el dinero.


¿El cargo que se ocupa en una empresa también influye en la felicidad?

La felicidad depende del grado que se ocupa en la jerarquía social. Un ministro vive muy bien, aunque diga lo contrario. El reconocimiento de los demás es importante a la hora de valorar la felicidad de la persona. Pero también en la pareja existe una negociación: debe haber una libertad recíproca y no puede seguir el control tras la fusión.

La muerte no está programada: no es seguro que vayamos a morir porque no hay un gen que lo diga


¿Es Galicia un buen sitio para el amor?

Es un buen momento: los jóvenes y mayores coinciden en algo: su ignorancia sobre las emociones. Sin embargo, en Galicia tienen una ventaja: se tienen menos necesidades de olvidar menos cosas. A otros los han atiborrado con falacias.


¿Tenemos futuro como especie?

Tenemos una deformación hacia el optimismo: el mal tiempo sólo afecta a otros, ellos tendrán más enfermedades que nosotros y menos posibilidades de encontrar trabajo. Y menos mal que tenemos esa carga positiva tan excesiva.

Tenemos una deformación hacia el optimismo: el mal tiempo sólo afecta a otros, ellos tendrán más enfermedades y menos posibilidades de encontrar trabajo


¿Sirven los trucos de triunfar a nivel profesional para triunfar en el amor?

El amor es la primera manifestación que hubo, antes que la religión, que la concienciación. Ya había un instinto de presión que obligaba a unirse con otro organismo para sobrevivir: la primera bacteria ya se preguntaba si no había más porque se sentía sola, porque no se puede hacer frente a nada sin otro, sin un segundo, un tercero o un cuarto. En el fondo, todo confluye: la inteligencia es un subproducto relacional.

Llegó a Vigo el día de los Enamorados y hablando de amor, ¿no cree que se pueda celar San Valentín de que le haga competencia?

Es bueno que haya un día para pensar en el amor. Antes se pensaba desde unos supuestos que no coinciden. Existe un contrato entre células para llegar a él. Pero por ejemplo la muerte no está programada, no es seguro que vayamos a morir porque no hay un gen que lo diga. Simplemente es la ruptura de un compromiso entre varias células, pero el amor puede ayudar a retrasar la muerte.