Así lo han decidido los obispos de la Comisión Permanente de la CEE durante la reunión extraordinaria que han mantenido en la tarde de este martes 20 de noviembre, en el marco de la CXII Asamblea Plenaria de la CEE, que se celebra a lo largo de esta semana en la calle Añastro.

Los tres candidatos serán presentados este miércoles ante los más de cien obispos reunidos en la Asamblea Plenaria para elegir entre ellos al nuevo secretario general de la CEE, en sustitución del obispo electo de Ávila, José María Gil Tamayo, que ha ocupado este cargo durante los últimos cinco años.

Aunque el actual secretario general podría ser reelegido para el próximo quinquenio, el propio Gil Tamayo ha descartado esta posibilidad, tras ser nombrado por el Papa Francisco nuevo obispo de Ávila. "Me voy a vivir a Ávila, me llevo a mi madre y voy a trabajar como obispo de Ávila, que es lo que el Papa me ha encargado. Por tanto, dejo la secretaría de la CEE. Ahora me toca volver a la pastoral directa", aseguró en una entrevista con Europa Press la semana pasada.

Tras la presentación de los candidatos, el miércoles 21 por la mañana, tendrá lugar la votación. En primer lugar, los obispos de la Asamblea Plenaria realizarán una votación de sondeo para tantear quién podría salir elegido, y después hasta tres votaciones, si es necesario para conseguir la mitad más uno de los votos.

Así, si en la primera votación ningún candidato consiguiera esa mayoría, se procedería a una segunda. En caso de llegar a una tercera votación, esta se realizará entre los dos candidatos más votados y, en caso de haber un empate, está previsto que sea elegido el de mayor edad, aunque este es un extremo que nunca ha ocurrido, según ha explicado el director de comunicación de la CEE, José Gabriel Vera.

Aunque el actual secretario general, José María Gil Tamayo, ocupaba también el cargo de portavoz de los obispos, esto es algo que decide la persona designada para este cargo, por lo que podría ocurrir que la figura de secretario general se desgajara de la de portavoz a partir de esta semana.

En este sentido, los Estatutos de la CEE contemplan entre las funciones del secretario general la de "informar a la opinión pública de las actividades y resoluciones de la Asamblea Plenaria y de la Comisión Permanente, así como de cualquier otro asunto relativo a la Conferencia Episcopal, de acuerdo con el Presidente". Si bien, especifican que "para ello podrá servirse de la colaboración técnica de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social".

En caso de asumir también la tarea como portavoz, el nuevo secretario general tendrá que ser la voz de los obispos ante los medios de comunicación y defender sus posiciones en temas que en estos momentos son de actualidad como la exhumación e inhumación de los restos de Francisco Franco, la clase de Religión en el currículo escolar, así como las inmatriculaciones de la Iglesia católica y el régimen fiscal, unos temas sobre los que el Gobierno ha manifestado su interés en abordarlos con la Iglesia española.

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