Aquarius
Imagen de archivo del Aquarius. Guillaume Horcajuelo / EFE

La Fiscalía de Catania, en la isla italiana de Sicilia, investiga a 24 personas, la mayoría personal de Médicos sin Fronteras, y ha inmovilizado el barco Aquarius de rescate de inmigrantes en el Mediterráneo Central bajo la acusación de tratamiento ilegal de residuos considerados peligrosos.

La Guardia de Finanza, que ha conducido las investigaciones junto con la Policía italiana, ha establecido "que hubo un tratamiento ilegal de residuos en 44 ocasiones y por un total de 24.000 kilos de desechos".

Entre los investigados se encuentran dos agentes marítimos, Gianino Francesco y Romeo Giovanni Ivan, y el resto son personal de la ONG pertenecientes al centro operativo de Bélgica y de Amsterdan, que se encargaban de la gestión de las misiones de rescate.

La Fiscalía ha dispuesto además el bloqueo de 460.000 euros en las cuentas de la ONG, que sería el ahorro por no haber realizado una correcta eliminación de los residuos.

Según las acusaciones, los investigados "compartieron, planificaron y realizaron un proyecto delictivo para la eliminación ilegal de un ingente cuantitativo de residuos peligrosos y con el riesgo de que fueran infecciosos, algunos sanitarios, derivados de las actividades de socorro a inmigrantes con los barcos Vos Prudence (desde marzo de 2017 a julio 2017) y Aquarius (desde enero 2017 a mayo 2018).

La acusación es la de no haber diferenciado los residuos normales de aquellos considerados peligrosos durante las escalas técnicas y las efectuadas para el desembarco de inmigrantes en los puertos sicilianos de Catania, Augusta Pozzallo, Trapani, Messina, Palermo y otros del país.

Tras conocer la noticia, el ministro del Interior, Matteo Salvini, afirmó que había "hecho bien" en prohibir a las ONG llegar a los puertos italianos. "He hecho bien en bloquear a las ONG y no sólo por el tráfico de inmigrantes sino por lo que está emergiendo también por el tráfico de residuos", dijo, según una nota enviada a los medios.

Por su parte, la responsable de emergencias de MSF, Karline Kleijer, calificó en una nota la investigación de la Fiscalía de Catania de "un nuevo e inquietante intento de detener a cualquier coste la actividad de socorro y búsqueda en el mar". MSF también condenó con fuerza la decisión de las magistratura de inmovilizar el barco Aquarius por las presuntas irregularidades en el tratamiento de residuos y consideró que es "una medida desproporcionada y con el objetivo de criminalizar por enésima vez la acción médicohumanitaria en el mar".