La tragedia se asomó hoy a Rodalies a las 6.18 horas de la madrugada cuando un tren de la línea R4 que realizaba el trayecto entre Sant Vicenç de Calders y Manresa, y con 133 pasajeros a bordo, descarriló a causa de un corrimiento de tierras a la altura de Vacarisses, en el Vallès Occidental.

La mala suerte quiso que uno de los viajeros, un hombre de 36 años de Castellbell i el Vilar que se dirigía a su puesto de trabajo, perdiese la vida al abrirse la puerta sobre la que se encontraba de pie, tras el impacto, y salir despedido del convoy varios metros.

Descarrilaron cuatro de los seis vagones por el desprendimiento de tierra y rocas de una zona previamente enmallada a causa de su inestabilidad, acentuada tras los últimos episodios de lluvias en Catalunya.

A la espera de analizar las causas del accidente, el presidente de Renfe, Isaías Táboas, confirmó desde el lugar del siniestro que el tramo en el que se produjo "ha tenido actuaciones de refuerzo del terreno muy recientes". Y que el pasado lunes y el viernes 16 de noviembre, responsables de Adif hicieron un repaso visual de este tramo de vía y del talud en el que no se detectaron anomalías.  

Este extremo lo verificó igualmente la presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, quien añadió que los expertos  "no apreciaron un indicativo de un precursor de este derrumbe" por lo que uno de los detonantes de lo sucedido hoy pudo ser la climatología, una primera hipótesis explicativa a la espera de que la investigación abierta por Adif determine las verdaderas causas.

El conductor del tren resultó herido en el momento del colapso del muro de mampostería pero no perdió el conocimiento y pudo llamar a los servicios de emergencias, que atendieron a lo largo de la mañana a los 49 heridos que causó el siniestro, 44 de ellos leves y cinco menos graves. Dos de los heridos de menos gravedad permanecen ingresados. 83 pasajeros resultaron ilesos y pudieron salir del tren accidentado por su propio pie.

En el operativo de rescate y evacuación participaron 18 ambulancias del SEM, una veintena de dotaciones de Bombers de la Generalitat y 17 patrullas de los Mossos d’Esquadra. El centro de coordinación se instaló en la carretera C-58, que tuvo que ser cortada al tráfico en la zona más próxima al choque. Los heridos  fueron ingresados en diversos centros hospitalarios como el Parc Taulí de Sabadell, la Mútua de Terrassa o  la Fundació Althaia.

A propósito de este suceso, el sindicato Comisiones Obreras de Catalunya (CCOO) critica la falta de inversión en Rodalies y la falta de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria. Exigió al Gobierno y Generalitat que lleven a cabo "las inversiones necesarias" y que revisen "con urgencia el estado de conservación de los puntos de la red con problemáticas frecuentes".

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