La limpieza de los grafitis en los trenes costarán este año 15 millones de euros a las arcas públicas. Renfe pagará esta cantidad en 2018, equivalente a la compra de tres trenes de cercanías. Además, gastarán 10 millones de euros adicionales en seguridad.

El número de sucesos relacionados con esto, según fuentes de Renfe consultadas por 20minutos, "es muy similar". Hasta septiembre de este año se han gastado 11 millones, pero normalmente en noviembre y diciembre "aumenta". El año pasado se gastaron 15,7 millones de euros.

La pintura de los grafitis suele "afectar a la chapa del tren", por lo que "la limpieza del tren es muy costosa" según explica la empresa. Según el tamaño, a consecuencia de uno de estos casos un tren puede quedar inutilizado entre uno y siete días.

En grupo y más violentos

Renfe denuncia que los grafiteros actúan ahora en grupo y suelen ser más violentos. Asaltan en grupo, suelen accionar la detención de emergencia del tren, mecanismo que puede ocasionar caídas de los viajeros. Algunos incluso han llegado a actuar con pasamontañas.

Después de parar el tren entran en las vías, aunque haya riesgo de que pasen otros trenes y empiezan a pintar con rapidez. De un trazo simple, tardan pocos minutos en pintar.

Cuando las pintadas son en trenes en servicio se provoca un mayor retraso en el viaje, ya que el tren debe ser retirado para ser limpiado al instante. Solo en Cercanías Madrid se vieron afectados por ello más de 200.000 viajeros el año pasado.

Estos casos casi se han duplicado desde 2008, según cifras de Renfe. Solo en los primeros nueve meses del año se han registrado 2800 de casos de graffiteros en trenes.