Maratón Barcelona
La maratón de Barcelona de marzo de 2017. ACN

Dicen que todo lo que sube, baja y eso es lo que está ocurriendo con la locura por el 'running' en Barcelona. Si hace unos años era habitual conocer a alguien cercano que nunca había corrido y repentinamente se calzaba unas zapatillas deportivas y se ponía a darlo todo por las calles de la ciudad, ahora es algo más complicado. Y es que este deporte, a juzgar por las estadísticas municipales, pierde adeptos, y últimamente, a un ritmo más acelerado.

Los datos muestran que en 2017 se registró el mayor descenso de participantes en las principales carreras populares en las que colabora el Ayuntamiento a través del Institut Barcelona Esports desde que en 2015 empezaron a disminuir. Estas reunieron el año pasado a un total de 206.414 corredores, un 8,2% menos que en 2016 (224.927), mientras que las disminuciones de 2015 y 2016 fueron de un 3,77% y un 1,77% respectivamente. Y en relación a 2014, último año en que hubo un aumento de participantes, con 237.956, el descenso en 2017 fue del 13,3%.

La Cursa d'El Corte Inglés, como es habitual año tras año, fue la que tuvo más éxito el pasado, con 58.870 corredores, seguida de la Cursa de les Dones (34.000), la Marató (20.127), la Mitja Marató (17.780) y la Cursa de Bombers (13.022).

Josep Maria Antentas, vicepresidente de la Federació Catalana d'Atletisme, afirma que "en el último medio año" han detectado un pequeño "repunte" de la participación en Barcelona pero señala que existe una tendencia a la baja. Lo atribuye, sobre todo, a que "el calendario está muy saturado de pruebas" en muchas ciudades y a que nos movemos "por mimetismo" y "nos apuntamos siempre a la última moda", que ahora es el 'trail running', es decir, correr por la montaña.

También apunta que influye que "cada vez más personas van a las carreras populares a caminar y sin dorsal", con lo que no son contabilizadas como corredores, además del dispendio que supone participar. "El precio de la inscripción no es muy alto pero hay que sumar los gastos de los viajes si se va a correr a distintos lugares", dice. Por último, afirma que "la demografía en Catalunya hace unos 20 años que está a cero y los participantes de más edad que se pierden no son reemplazados".

Como Antentas, Jordi Romañach, director de la Cursa d'El Corte Inglés, que gratuita y con 40 años de historia es la más antigua de Barcelona, también señala como motivos del descenso de la participación la "sobresaturación de oferta de carreras", y el "traspaso" de corredores a la montaña, en parte, dice, debido a que "el impacto que tiene el asfalto sobre el cuerpo es peor".

Por otro lado, afirma que a veces hay "abusos en el precio de la inscripción" y que ha llegado un momento en el que "el 'running' tiene un público más maduro que corre a diario y no necesita participar en pruebas". "Como ocurre siempre en la vida, habrá una selección natural de carreras y solo quedarán las que aporten un valor añadido", vaticina.

Los datos municipales no solo muestran que bajan los participantes en este tipo de pruebas en la capital catalana, sino también en el conjunto de actividades deportivas que organiza o en las que colabora el Institut Barcelona Esports. Estas reunieron el año pasado a 270.861 personas, un 11,4% menos que el anterior (305.548) y un 23,3% menos que en 2014 (353.042), cuando la participación aumentó por última vez.

Asimismo, las estadísticas recogen que en 2017 los espectadores de actos deportivos en las instalaciones olímpicas –Palau Sant Jordi, Estadi Olímpic y Esplanada Anella– fueron 96.953, lo que supone una disminución del 34,7% respecto a 2016 (148.363).

Menos recursos para la promoción

El presupuesto del Institut Barcelona Esports destinado a promoción deportiva en 2017 fue de 9.154.000 euros, un 9,5% inferior al de 2016 (10.113.000).

Sin embargo, el importe para subvenciones a entidades y clubs subió un 13,9% , de 7.785.200 a 8.865.300 euros.

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