Sánchez
Pedro Sánchez, en una comparecencia en Moncloa. EFE

Meses antes de que empiece el juicio a los políticos catalanes procesados por el 1-O, a Pedro Sánchez le persiguen sus indultos. No se trata de que los partidos independentistas hayan alzado ya la voz, al menos en público, para exigirle que perdone condenas de cárcel que todavía no se han dictado. PP y Ciudadanos mantienen desde hace semanas una campaña que trata de empujar al presidente del Gobierno a pronunciarse si concederá esta medida gracia a políticos como Oriol Junqueras o los Jordis, en el eventual caso de que sean condenados por el Supremo.

"Le pregunto claramente: ¿va a prometer indultos a los que han intentado romper la democracia? ¿Va a comprometerse a no indultar a los que han dado un golpe"? Con esta pregunta a Sánchez, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, inició hace unas semanas en el Pleno del Congreso lo que desde el PSOE se califica de "estrategia" conjunta de Ciudadanos y PP. Preguntas, enmiendas y procedimientos parlamentarios encaminados, uno tras otro, a que el Gobierno se pronuncie sobre si dejaría en libertad de los eventuales condenados por el 'procés'.

La oposición de PP y Ciudadanos ha pasado en las últimas semanas de acusar preventivamente al Gobierno de estar presionando a la Fiscalía o entrometiéndose en la Abogacía del Estado para que no acusaran de rebelión a los procesados por el 1-O, tal y como le pedían los partidos independentistas, a fijar su atención en un eventual paso posterior: la concesión de indultos si los políticos catalanes son condenados en un juicio que no está previsto que empiece antes de enero del año que viene.

Empezó el líder del PP, Pablo Casado, una de cuyas primeras propuestas cuando fue elegido presidente de este partido en julio pasado fue proponer que los condenados por delitos de rebelión o sedición -de los que se acusa a los políticos catalanes- no puedan ser indultados.

Ciudadanos también ha recogido el guante, coincidiendo con el momento en el que decayeron las dudas sobre qué acusación haría la Fiscalía y la Abogacía del Estado, que terminaron acusando de rebelión y sedición respectivamente.

Ahora, el partido naranja insiste al Gobierno que "disipe las dudas" sobre si indultará a los políticos catalanes y para ello no ha dudado en llevar esta reclamación fuera del Congreso y de la política central.

Esta semana, la Asamblea de Madrid vivió una votación sobre una propuesta no de ley de Ciudadanos "contra la impunidad y el indulto a los encausados por el golpe separatista en Cataluña". Los socialistas madrileños votaron en contra y para el diputado naranja César Zafra "sólo les faltó el lazo amarillo en la solapa" por sus aplausos al final de la votación en la que la propuesta quedó en tablas, con 62 votos a favor y 62 en contra.

También desde las filas populares se acusó al PSOE de apoyar los indultos, tal y como les afeó por Twitter el diputado regional Alfonso Serrano.

PP y Ciudadanos se ciñen a declaraciones que hicieron hace meses dirigentes socialistas del PSC, entre ellos su secretario general, Miquel Iceta, y la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. Ellos, dijeron en diferentes intervenciones, no estarían en contra de conceder indultos, que en todo caso, Junqueras y compañía estarían en su derecho de solicitar.

En su momento, el Gobierno no secundó estas declaraciones, de la misma manera que ahora intenta, casi día tras día, zafarse de las situaciones en las que PP y Ciudadanos tratan de ponerles contra la pared para que confirmen si estarían dispuestos o no a conceder los indultos.

En las filas socialistas, se considera que la ofensiva de PP y Cs en relación a los indultos no es más que "una estrategia para permanentemente tener presente en el debate político el tema del 'procés' e intentar construir el relato de que lo que se pretende es indultar".

Justicia ficción

En el Gobierno provoca malestar tener que estar hablando de un caso tan hipotético como que aún no se ha celebrado ni el juicio a los procesados por la consulta independentista. Que haya juicio, que se vea si son condenados y entonces ya se verá, aducen fuentes del Ejecutivo.

Según dijo la ministra de Justicia, Dolores Delgado, hace unos días, la oposición hace "justicia ficción" con el objetivo de "desgastar" al Gobierno.

La primera reacción de La Moncloa fue ignorar la cuestión. Así, Sánchez nunca contestó a la pregunta de "si sí o no" estaría dispuesto a indultar a los políticos catalanes que le planteó Rivera hace semanas en la sesión de control al Gobierno.

Posteriormente, el mensaje del Gobierno ha evolucionado a señalar que sería "ilegal", dijo Delgado, pronunciarse en este momento procesal sobre esta cuestión.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicaba esta semana que la concesión de un indulto es algo que "sólo permite ser considerado tras un juicio y una sentencia condenatoria, firme y con posibilidad de considerarla por la importancia de las penas, circunstancia que no se consolida a día de hoy". "Hacer un comentario al respecto me parece absolutamente improcedente", añadió.

Hasta el expresidente Felipe González ha sido preguntado y se ha negado a hablar sobre una medida de gracia que debería concederse a personas que, de momento, "están en fase de presunción de inocencia".

Moción y enmienda

En todo caso, ni PP ni Ciudadanos tienen intención de parar. El Pleno del Congreso de la semana que viene votará una moción presentada por Ciudadanos y, como el resto, los diputados del PSOE deberán manifestarse a favor o en contra de que la Cámara inste al Gobierno a "no conceder el indulto ni ninguna otra medida de privilegio a los que resulten condenados".

Por otra parte, la lucha por los indultos sigue viva en la comisión de Justicia. Allí, sigue su curso la ponencia para la reforma de la Ley de Indultos que propuso el PSOE para renovar una ley que data del siglo XIX e incluir la prohibición de indultar a personas condenadas por delitos de corrupción o de violencia de género y donde el PP ha introducido una enmienda para que tampoco sea posible concederlo para condenas por rebelión o sedición.

Esta enmienda deberá votarse para su inclusión en la reforma legislativa y el PP acusa al PSOE de postergar la decisión para, una vez más, no tener que manifestarse sobre el futuro de los políticos independentistas si finalmente son condenados.

La bronca continuó esta semana, cuando PSOE y Podemos votaron a favor de llamar a expertos a comparecer en la comisión que reformará la Ley de Indultos, algo que para PP y Ciudadanos demuestra que no quieren mojarse sobre los indultos al 1-O.