La candidata del PSOE a la Presidencia de la Junta, Susana Díaz, llamó este jueves a los andaluces a la movilización el 2 de diciembre y a dar una respuesta masiva en las urnas contra los "insultos" y los desprecios de la derecha, la mejor manera, dijo, de luchar por "nuestra dignidad".

En el mitin para las elecciones autonómicas del 2D  y con un aforo lleno en el Palacio de Congresos de Granada (unas 2.500 personas, según la organización), escenario tradicional de los socialistas andaluces, la candidata a la reelección abrió la campaña con el objetivo de conseguir la mayoría suficiente para gobernar en solitario.

"Quiero una mayoría para deberme solo a los andaluces y a nadie mas, para que nadie nos diga cuando apoyar una cosa u otra, para que nadie condicione nuestro gobierno y nuestro futuro por otros intereses electorales", advirtió.

La socialista no dudó en aseverar que va a ganar, que lo percibe en el cariño de la gente y en la calle, y contrapuso su ilusión y sus ganas al "estado de nervios" en el que están el resto de partidos.

"Tenemos que ganar por Andalucía, por nuestros niños, para que nadie se meta con ellos. Por los mayores, por los jóvenes para que tengan un futuro aquí en su tierra, tenemos que ganar por las mujeres y la igualdad, por la zonas rurales y las zonas urbanas", enfatizó la candidata.

Insultos y desprecios

Aunque aún no podía pedir el voto, Díaz reclamó a los andaluces una respuesta masiva en las urnas el 2D contra los "insultos y los desprecios" a Andalucía de la derecha, para "luchar por nuestra dignidad", apostilló.

Durante su intervención, de casi una hora de duración, la presidenta no mencionó a ninguno de los partidos a la hora de arremeter contra ellos, aunque con un genérico "la derecha" esgrimió que la diferencia entre "ellos y nosotros es que nosotros escuchamos y ellos viene a crispar y a encallar".

Convencida de que Andalucía necesita una voz "firme y solvente" que la defienda, algo que se comprometió a "seguir" haciendo, trazó un identificación entre su partido y la comunidad al asegurar: "Hasta quien no nos vota, sabe que el PSOE es el partido de Andalucía".

Con ganas, con mucha ilusión, feliz y contenta, así afronta Díaz la campaña electoral, aunque "a los demás les moleste", lo que justificó indicando que se siente orgullosa de ser presidenta de una tierra hecha a sí misma. También recalcó que está al frente de un gobierno "decente y honesto, y que quiere un futuro ejecutivo de banda ancha, en el que cabe todo el mundo, precisó.

"La única izquierda posible"

Las elecciones se van a celebrar dos días antes de la conmemoración de las movilizaciones del 4 diciembre de 1977, cuando los andaluces se manifestaron para reclamar igualdad, una reivindicación que, según la socialista, sigue vigente.

La cabeza de lista del PSOE por Granada, Teresa Jiménez, se comprometió por su parte a no fallar a los granadinos y ensalzó la gestión de la Junta frente a los "recortes" del Gobierno de Rajoy, que "negó el pan y sal" a Andalucía.

"Con Díaz ni un rincón de Andalucía va a perder la alegría y la esperanza", aseveró Jiménez, que subrayó que su partido es la "única izquierda posible y real".

En el acto intervino también el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, que alabó a Díaz, de la que dijo que es la "sonrisa" de Andalucía, del "futuro y el progreso".

También arremetió contra el líder del PP, Pablo Casado, al que tildó de "triste y cenizo" y emplazó a los granadinos a que se decanten entre "la bronca y la demagogia" del popular y el "progreso" que representa Díaz.